Ayer, Roberto Lavagna afirmó que la devaluación argentina fue la más exitosa del mundo. Lo hizo en referencia a la poca inflación que generó. Es cierto: el dólar subió 200% y los precios minoristas, poco más de 40%. Pero olvida el ministro de Economía el daño -también entre los mayores del mundo- al sistema jurídico, contratos entre privados, al sistema financiero y no menos importante es el inequitativo reparto del costo de devaluar, con pocos beneficiados y millones de afectados.
Lavagna dejó, además, una serie de precisiones sobre medidas específicas destinadas a la exportación, los efectos de la devaluación en Brasil y cómo siguen las negociaciones para la incorporación del país al ALCA son las siguientes.
• La caída de la actividad en Brasil le generó al país una pérdida de u$s 870 millones en lo que va del año y prácticamente anuló el aumento de ingresos por la suba del precio de la soja, que dejó ganancias por unos u$s 860 millones.