La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) hizo hoy en Berlín un balance positivo de la evolución económica mundial durante los primeros meses y pronosticó una evolución similar para el resto del año.
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En una rueda de prensa celebrada con motivo de un foro de debates en el ministerio de Economía el jefe del departamento de estudios de la OCDE, Jean-Philippe Cotis, señaló que la demanda mundial está creciendo más de lo esperado y se prevé que lo siga haciendo a lo largo del año.
Cotis no quiso dar todavía cifras concretas para no adelantarse a los pronósticos oficiales que la OCDE presentará en mayo.
El experto señaló que el crecimiento en el mundo será muy fuerte, aunque menor en Europa Occidental, donde la demanda interna todavía cojea y el impulso no es por tanto tan pronunciado como en el resto de las regiones.
Cotis confió en que la demanda interna mejorará también en Europa, pues, dijo, "no hay motivos por los que no deba ser así".
Más cauto fue a la hora de analizar la situación de Alemania, para la que había vaticinado un crecimiento del 1,4 por ciento, previsión que ahora revisará porque la "evolución se ha quedado algo por detrás de las previsiones".
La OCDE hizo un balance favorable de la situación del euro, que, según indicó Cotis, se ha estabilizado, lo que es bueno para la economía europea.
No obstante, advirtió que el peligro no ha pasado y que por ello no hay que bajar la guardia.
El problema de la revaluación del euro fue que ocurrió con demasiada rapidez y que la demanda interna iba a un ritmo de recuperación más lento, señaló Cotis.
Aunque el economista no quiso hacer un pronóstico sobre el próximo año, por considerar que es prematuro, expresó que en principio debería seguir el curso positivo emprendido durante éste, con especial crecimiento en Europa, pero también en aquellos países en los que ya habrá una fuerte expansión en este año.
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