Adentrándose en el mes que más resquemores genera «a priori» en los mercados del mundo, con epicentro en Nueva York, octubre parece estar dispuesto a revalidar sus sombras y fantasmas que tantas leyendas, y hechos reales muy duros, han arrastrado desde 1929. A partir de las elecciones brasileñas, y un Lula que no pudo ganar en primera vuelta, pareció correr el desencanto en forma de más de 4% de caída en el Bovespa. En tanto, no ayudaba para nada un nuevo derrape del Dow Jones -cerca de 2 por ciento- y eslabonando una cadena de semanas negativas, que ya calan hondo en las carteras (en niveles de 1997, según estadísticas). El MEXBOL estuvo sobrio, pero igualmente en rojo, quedando el recinto de Buenos Aires y el único que daba sorpresas de contramano, en estos últimos tiempos. Sin embargo, esta vez debió alinearse...
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La fila india no se cortó, los Mervales se situaron en un promedio de lo peor, en el Bovespa, y lo más suave del Dow. Fue 1,8% de rebaje en la nómina clásica, con 2,1 por ciento en el equipo argentino, mientras el marco de negocios trepó a los $ 38 millones: donde $ 24 millones derivaron a los CEDEAR y quedando así unos mediocres, pero en aumento, $ 14 millones para acciones. Fuerte descreme de utilidades en el sector que vino siendo estrella, bancos, bajas de cinco, seis por ciento, en ello. Asociada la caída de Siderar con 6%. Sin embargo, Bansud hizo la suya: siguió en avance y fue lo mejor de la fecha... con 5 por ciento. Flotante.
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