Oficial: Argentina libre de "vaca loca"

Economía

La Argentina fue reconocida oficialmente como uno de los cuatro países del mundo sin mal de la «vaca loca». Este máximo estatus sanitario sobre la encefalopatía espongiforme bovina (BSE) ya era conocido en el mundo de la carne, por lo que el país no aumentará sus exportaciones por este motivo. No obstante, significa un valor agregado para la golpeada ganadería argentina, que por los antecedentes de aftosa sigue sufriendo restricciones en mercados de alta exigencia como Estados Unidos y Japón, que quieren «riesgo cero» sobre la enfermedad.

La Organización Internacional de Epizootias (OIE), que se reúne anualmente en París, determina el estatus sanitario de sus países miembro, que votaron por unanimidad a favor de la Argentina. También favorecieron a Uruguay, Islandia y Singapur. Este reconocimiento internacional implica una posición más firme para negociar con los principales países compradores de carne vacuna, la mayoría de los cuales padeció durante el último año varios casos de la encefalopatía espongiforme bovina, entre ellos Canadá, Estados Unidos y el mismo Japón.

Pero no hay que hacerse ilusiones. Los principales jugadores del mercado internacional, países que compran y venden carne en volúmenes importantes, hoy priorizan caprichosamente a la aftosa como enfermedad determinante para el ingreso en un mercado. Y si bien desde nuestras pampas puede considerarse una barrera paraarancelaria, lo cierto es que la Argentina, país ya conocido como libre de «vaca loca», tuvo y tiene serias dificultades para reabrir sus exportaciones luego de los episodios de fiebre aftosa e integra un circuito, obviamente denominado «aftósico», que cobra un menor valor por sus carnes de exportación.

Cuando un caso de «vaca loca» se descubrió en
Estados Unidos a fines del año pasado, no faltaron quienes (incluido el responsable de Relaciones Internacionales del SENASA, Rodolfo Acerbi) dijeron públicamente que la Argentina se beneficiaría con mayores exportaciones.Pero nada de eso ocurrió, y aunque los niveles de ventas al exterior se incrementaron durante los últimos meses, esto se debió al mayor esfuerzo de los exportadores y a la natural reapertura de mercados luego del brote aftósico en Tartagal, Salta.

La enfermedad, vulgarmente llamada mal de la «vaca loca», es una zoonosis transmisible al hombre que no cuenta con vacuna para combatirla y es mortal. El animal que contrae la enfermedad neurológica comienza a presentar alteraciones de carácter, se vuelve irritable, hiperactivo; le molesta la luz; pierde estabilidad, y realiza carreras sin control, lo que determinó la caracterización de «vaca loca».

La Argentina
ha demostrado durante los últimos 20 años cierta eficiencia para enfrentarla con varios técnicos de reconocida trayectoria. Sin embargo, el Programa Nacional de Prevención de las Encefalopatías Transmisibles se encuentra desfinanciado desde hace varios años y durante los últimos meses se circunscribió a inspecciones en plantas frigoríficas. Originalmente se brindaba capacitación y se hacían campañas de concientización entre productores e integrantes de la cadena de ganados y carnes. Dada la complejidad para el buen control de la aftosa, la Secretaría de Agricultura demoró incluso la puesta en marcha de un nuevo programa de prevención que ya estaba elaborado y financiado con un crédito internacional, como ya informó este diario un mes atrás.

Si bien durante su reciente visita a
Buenos Aires, el titular de la OIE, Bernard Vallat, había anticipado el nuevo estatus de la Argentina y había opinado que «favorecerá el crecimiento del comercio mundial de carnes y otorgará al país el derecho a recurrir ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Ginebra para denunciar a los países que no acepten las nuevas normas», pocos creen que algo cambiará en el comercio internacional. El mismo funcionario admitió que el año próximo se dará a conocer un nuevo código internacional sobre la encefalopatía espongiforme bovina y balbuceó cuando se le consultó sobre la grave situación que afectó -y afecta-al Hemisferio Norte.

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