1 de julio 2003 - 00:00

Oficial: EE.UU. abrirá mercados

El gobierno de George W. Bush oficializó ayer la apertura comercial de este mercado para 12 nuevos productos que podrán ingresar sin aranceles y que le permitirían a la Argentina aumentar sus exportaciones a Estados Unidos en más de 600 millones de dólares. Esta información, adelantada por este diario el 13 de junio, fue recibida ayer por la tarde por el vicecanciller argentino, Martín Redrado, de parte del principal negociador comercial norteamericano, Robert Zoellick. Entre ambos funcionarios se acordó un encuentro público para las próximas semanas en Buenos Aires, donde se firmarán los protocolos comerciales correspondientes.

De esta manera, la Argentina podrá exportar a Estados Unidos, sin pagar aranceles, productos como jugo de limón, lácteos, dulce de leche, ferroaleaciones, quesos duros y rodamientos, entre otros en los que, según la visión del Ministerio de Relaciones Exteriores, los productores argentinos serían competitivos en el nivel internacional. Este listado se suma además a otros 57 productos que ya pueden ingresar a EE.UU. sin pagar aranceles y entre los que se encuentran los cueros, manzanas secas, maíz pisingallo (pochoclo), sorgo, preparados de carne, colorantes, pieles, pasta de maní, artículos de plata y oro y gomas. La apertura del mercado norteamericano para todos estos productos, más la carne cocida, fueron negociados el año pasado por Redrado; y le permitieron incrementar las exportaciones argentinas a EE.UU. en casi 500 millones de dólares anualizados.

Ahora estima que para fines de 2003, cuando la nueva apertura para los 12 productos de la lista actual sea una realidad (se cree que será en el segundo semestre), las exportaciones argentinas a este país llegarán a los 3.000 millones de dólares contra los u$s 1.500 millones que se importan desde EE.UU.


Este es el primer gesto concreto del gobierno de George W. Bush a favor del de Néstor Kirchner desde que el santacruceño llegó a la presidencia de la Argentina. En realidad, se trata de la continuidad de una política que había empezado en febrero del año pasado, luego de una reunión que Redrado mantuvo con Robert Zoellick y el representante comercial de los Estados Unidos, Peter Allgeier, cuando al comienzo del gobierno de Eduardo Duhalde una delegación presidida por el actual vicecanciller y el ministro de Economía de esos días, Jorge Remes Lenicov, había viajado a Washington para negociar ayuda financiera y económica con el Ejecutivo de Bush. El jefe de Estado norteamericano prometió ayuda vía la apertura comercial de sus mercados, pero ante el compromiso argentino de acelerar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Remes Lenicov y luego Roberto Lavagna se encargaron de llegar a un acuerdo con el FMI (tarea que demandó hasta enero de 2003), mientras que Redrado desde la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales comenzó a negociar la apertura comercial de Estados Unidos. En setiembre de 2002 los primeros 57 productos sin aranceles comenzaron a poder ser enviados a EE.UU. La gran duda era si el cambio de gobierno en la Argentina, y la actitud distante que Kirchner mantuvo durante la campaña electoral y hasta que llegó a Buenos Aires el secretario de Estado, Colin Powell, afectaría este proceso de apertura comercial en Estados Unidos.

La visita del funcionario de Bush y luego las negociaciones que mantuvieron en Washington, el 12 de junio, Roberto Lavagna y Redrado con Allgeier, durante las reuniones de Wye River por la continuidad de las negociaciones del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), despejaron el camino del acuerdo. En ese encuentro, donde la Argentina presentó por primera vez en sociedad el esquema negociador de 4+1 entre el Mercosur y Estados Unidos, el delegado de Bush le confirmó que la idea de continuar abriendo mercados permanecía vigente y que en las semanas siguientes habría novedades.

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