El derrumbe de Brasil, que ayer superó los 1.200 puntos de riesgo-país, arrastra a México y a toda la región, incluida la Argentina. Por eso en los Estados Unidos se acelera la idea del secretario del Tesoro, Paul O'Neill, de crear la figura de la convocatoria de acreedores para países en problemas. Académicamente se la llama «action class». Hoy, si los países no pagan, caen directamente en default, algo grave. La convocatoria les permitiría renegociar la deuda con sus acreedores favoreciendo los canjes de títulos. La segunda parte de la solución es que el FMI y el Banco Mun-dial avalen esos títulos, en lugar de salir con paquetes de salvataje de dudosa eficacia.
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