28 de mayo 2004 - 00:00

Otro derrumbe de la soja: ayer 6%

La soja ayer quebró la barrera psicológica de los u$s 200 y clausuró a u$s 197 la tonelada. El precio del grano activó los límites de caída permitidos en el mercado de Chicago. Puntualmente, el nuevo derrumbe se debió a que China sigue presionando con desacelerar sus compras y ya comenzó a rechazarlas con argumentos sanitarios (al menos para el producto originado en Brasil) . La fuerte caída en las cotizaciones complica a los productores, que ya planifican la nueva cosecha 2004/'05 y se enfrentan a fuertes subas de precios para los insumos (gasoil, por ejemplo). Para el gobierno, el derrumbe de la soja obviamente implica una fuerte reducción en la recaudación por retenciones. En la Secretaría de Hacienda ya hay preocupación en momentos en que se deben estimar los ingresos del Presupuesto 2005. Lamentablemente, como siempre sucedió en la historia económica reciente del país, en las épocas de bonanza el Estado no ahorró sino que optó por aumentar el gasto. De mantenerse esta tendencia, el gobierno se encontrará con la obligación de hacer un ajuste de las cuentas públicas, algo que podría haberse evitado de haber actuado sin demagogia y con prudencia desde la salida de la convertibilidad. Y eso que todavía en las cuentas del Estado no figura el pago de intereses de la deuda, que desde 2005 irán en ascenso. Preocupante, sin duda.

Otro derrumbe de la soja: ayer 6%
La soja volvió a desplomarse ayer en Chicago, con pérdidas de u$s 18,37 por toneladaque determinaron recortes de 5,7% en los precios. Los operadores ya hablan directamente de un cambio de tendencia negativa para la oleaginosa y exponen argumentos poco alentadores para los próximos días.

En la Argentina, la soja rompió la barrera de los u$s 200 y cerró en u$s 197,8 por tonelada, acumulando una pérdida de 20,4% desde principios de mes.
La ola de retención de grano que ya se registraba en el mercado local se acentuó ayer y se cree que los productores no venderán hasta que se afirme el mercado.

Nuevas especulaciones sobre una desaceleración de la demanda desde China provocaron límites de baja en el mercado de Chicago. También repercutió en Estados Unidos la noticia que indicaba que los chinos estaban renegociando alrededor de 26 barcos brasileños y se aprestaban a cancelar compras desde varios destinos (en realidad, la soja tiene tres orígenes: EE.UU., Brasil y la Argentina). La soja importada por China desde Estados Unidos cayó 44% en abril por la reducción de la molienda en el país asiático. En consecuencia, los precios cayeron 19% en Chicago en ese período.

«El mercado comienza a transitar una zona peligrosa en la que se ha modificado radicalmente la tendencia que experimentaba hasta hace un mes, con un nivel de venta de mercadería argentina efectivizada bastante bajo. La sensación que dejó la rueda de Chicago es que se requerirá de algún inconveniente serio en el Hemisferio Norte como para lograr movilizar la plaza hacia un nivel cercano al alcanzado dos meses atrás», explicó el analista Ricardo Baccarín, de Panagrícola.

• Compras europeas

Coincidió, en parte, Pablo Adreani, de Agr i-Pac: «La soja perdió u$s 75 por tonelada en dos meses. Entonces podemos decir que la tendencia fue bajista y que puede modificarse con la evolución de la siembra de soja en EE.UU. y la evolución del clima. Si el desarrollo es normal, no creo que la soja recupere las pérdidas que tuvo». Adreani expone, además, un argumento para no desechar: «Todos hablan de China que compra 20,25 millones de toneladas de soja, pero se olvidan de que la Unión Europea compra 47 millones de toneladas, 17 millones de poroto y 30 millones en forma de harinas.

El mercado estadounidense recibió, además, a última hora un nuevo argumento bajista: las exportaciones de soja caen en forma importante y se suman las cancelaciones de compra. En efecto, los exportadores ya registraron 12,4 millones de toneladas por cancelaciones de la campaña 2003/'04 y 3,2 millones de toneladas por la campaña 2004/'05 sobre un volumen total de exportaciones comprometidas que es 14% inferior al registrado un año atrás.

Así como el confuso panorama sojero frena las ventas de los productores en la Argentina, en Brasil comienzan a inquietarse por la fuerte parálisis de la exportación. Una parte importante de la cosecha aún no fue negociada en el país vecino, y la actividad de las numerosas cooperativas del estado de Paraná se muestra seriamente afectada.

Para la
Argentina, esta situación implica no sólo preocupación de los productores por conocer un precio de estabilización de mercado sin el cual les sería imposible planificar la inminente campaña 2004/'05 (con el aumento en el precio de los insumos incluido), sino también inquietud del Estado por compensar la pérdida que la baja de la soja genera en el ingreso fiscal por el pago de retenciones a la exportación.

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