Otro fracaso en cumbre por ALCA
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Redrado señaló que han puesto en blanco sobre negro la propuesta mejorada del Mercosur, pero no hubo correspondencia.
• Puntos críticos
Redrado apuntó a los subsidios a las exportaciones agrícolas como uno de los puntos críticos de la negociación, sobre el cual el Mercosur tiene a su juicio «una visión realista, porque no busca eliminarlos en el nivel hemisférico, sino garantizar el acceso a los mercados de un modo más rápido y con tratamiento arancelario preferencial».
En la Cancillería temen que, aunque se eliminen esos subsidios en Estados Unidos, su peligro para la producción local siga latente si no se incluye taxativamente una cláusula contra su reintroducción.
De todos modos, y aunque Allgeier se defendió ayer argumentando que su país «sólo» aplica subsidios a las exportaciones agrícolas por 20 millones de dólares anuales, esa cifra casi se multiplica por cien si se contabilizan las bonificaciones de tasa de interés de las que gozan sus granjeros exportadores. Además, Estados Unidos tiene autorización de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para subsidiar su producción agrícola con 19 mil millones de dólares por año, monto que Bush no estaría dispuesto a afectar en lo inmediato.
En una conferencia de prensa-posterior, Allgeier buscó bajar el tono a las diferencias entre los 34 países que negocian el bloque, y negó que haya «dos lados opuestos», en referencia a Estados Unidos y el Mercosur.
«Prevemos varias consultas informales en las próximas semanas, que pueden incluir una nueva reunión con este grupo de países», agregó el funcionario estadounidense, que también es copresidente de las negociaciones para el ALCA.
Los países que enviaron sus delegados a Buenos Aires, además de los del Mercosur y Estados Unidos, fueron Chile, Canadá, México y Ecuador.
Allgeier se mostró esperanzado en que «si hacemos nuestro trabajo eficazmente y les damos instrucciones claras a nuestros respectivos negociadores», el plazo del 1 de enero de 2005 podría mantenerse como la fecha de entrada en vigencia de algún tipo de acuerdo continental, aunque sea «bajando el nivel de ambiciones».
Algo similar plantearon sobre el plazo los representantes del Mercosur, e incluso el otro copresidente del ALCA, el brasileño Adehmar Bahadian, sostuvo que «aunque esto pueda parecer una crisis, no lo es».



