Las reservas internacionales cayeron en u$s 610 millones luego que el gobierno realizó pagos a inversores extranjeros tenedores de BODEN 2012 y también canceló acreencias con el FMI y el BID. La principal salida de dinero se debió al pago de u$s 569 millones correspondientes a la amortización de capital y el vencimiento de intereses de BODEN 2012. Estos fondos fueron acreditados en las denominadas «cuentas de efectivo mínimo» que los contabiliza como reservas. Pero dado que correspondían a bancos extranjeros que decidieron llevarse el dinero del país, las reservas del Central se vieron disminuidas.
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También se abonaron u$s 126 millones al FMI, u$s 13 millones al BID y se desembolsaron otros u$s 13 millones en concepto de intereses, entre otras operaciones.De esta forma, las reservas volvieron a ubicarse por debajo de u$s 25.000 millones. El 3 de agosto pasado tuvo lugar el primer corte de cupón del BODEN 2012, un título que fue ofrecido tres años atrás a ahorristas que pretendían mantener sus depósitos en dólares y eludir la pesificación. El desembolso de este primer pago ascendió en realidad a cerca de u$s 1.580 millones, pero dado que la mayor parte se encuentra en manos de inversores locales, la totalidad de las cancelaciones no se reflejó en una disminución de las reservas.