«Aunque el 9 de marzo el FMI dé por cumplidas las metas del acuerdo, los mercados seguirán volátiles; el veranito terminó», señaló un operador al ver la falta de reacción que tienen los bonos posdefault y los altibajos de la Bolsa.
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Un espejo de las negociaciones con el organismo que dirige Horst Köhler es el humor de los inversores. Ayer, los títulos públicos abrieron con buen tono en el Mercado Abierto Electrónico (MAE). Se había instalado el rumor de que la Argentina podría mejorar su oferta a los acreedores al pagar 50% de los intereses caídos. Pasado el mediodía,el rumor se disipó y los precios bajaron, aunque el cierre marcó alzas de distintas proporciones. Los negocios en el MAE sumaron $ 520 millones, un volumen que es habitual en este mercado. Los bonos en default prácticamente no tuvieron negocios y sus precios quedaron igual al día anterior. Pocos se acuerdan de que hasta hace unas semanas eran los bonos más buscados porque se pensaba en una mejor oferta por la deuda externa.
Entre los bonos posdefault, sobresalieron los BODEN, que fueron los que más dinero de los inversores concentraron. El BODEN-2008 en pesos que indexa por CER, que bajó en febrero casi 5%, ayer hizo negocios por $ 111 millones y subió 1%. Los inversores parecen acordarse de que este título sirve de cobertura contra la inflación. Las dos series de BODEN en dólares tuvieron distinta suerte. Los 2012 transaron nada menos que $ 140 millones y subieron 0,64%, mientras que los 2013 negociaron apenas $ 4 millones y bajaron 0,16%.
Los BOCON también subieron y cortaron la tendencia a la baja con que empezaron el mes. Los PRE8 fueron los más buscados ya que se hicieron negocios por $ 35 millones que dejaron al bono 0,30% arriba. El PRO12 ya no es el favorito de los inversores, y el menor interés se refleja en el monto de negocios que últimamente está en la tercera parte de lo habitual. Ayer, este bono operó apenas $ 6 millones y subió 0,90%. En realidad, tuvo bajas al final de la rueda que no se contabilizaron porque fueron operaciones muy chicas.
El BOGAR 2018, el bono que recibieron las provincias a cambio de sus cuasi monedas ( Patacón, Cecacor, Federal, Quebracho, etc.), quedó sin cambios. Perdió el empuje que tuvo hasta los últimos días de enero.
• Señal
Todos los bonos emitidos después del default hoy están pagando con sus precios la falta de acuerdo con los acreedores externos. Y ésta es una señal que debe atender el gobierno. No pagar afecta los últimos instrumentos de crédito interno. Si bien estos créditos fueron compulsivos, porque el gobierno emitió estos bonos y los entregó a ahorristas, proveedores y jubilados a cambio de deudas, con el tiempo llegaron a tener un lugar importante en la cartera de los inversores.
Pero a la falta de restructuración de la deuda, el gobierno agregó otro obstáculo, cuando una resolución burocrática del Ministerio de Economía de Roberto Lavagna trabó el pago de $ 1 millón de cupones del BOCON PR11. El tema se solucionó en el día, pero la confianza de los inversores quedó dañada porque imaginaron que en el futuro, cuando venzan otros BOCON puede haber problemas.
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