Pedido de EE.UU. a países: "Refuercen sus economías"
-
El truco para ahorrar cientos de dólares en pasajes y visitar dos destinos al precio de uno
-
La morosidad de las familias volvió subir en febrero: llegó al 11,2% y cuadruplicó el nivel de fines de 2024
El subsecretario del Tesoro, David McCormick, adelantó ayer que la salud de la economía
mundial «necesita que las naciones más ricas estimulen sus demandas internas».
El FMI redujo a finales de enero sus previsiones de crecimiento para 2008, y estimó que el avance sería de 4,1% frente a 4,4% previsto anteriormente. En Estados Unidos, el progreso sería de 1,5%, 0,4% menos que en sus cálculos anteriores.
Al mismo tiempo, el director general del FMI, Dominique Strauss-Kahn, estimó que era urgente preparar en todo el mundo planes presupuestarios destinados a reactivar la economía, para reequilibrar el caos financiero producido por la crisis de los créditos inmobiliarios de riesgo (subprimes) en Estados Unidos.
Sin embargo, los países del G-7 (Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá) tendrán problemas para ponerse de acuerdo, ya que sus formas de entender esta crisis y los medios que proponen para salir de ella son muy diferentes.
Mientras el banco central estadounidense, la Fed, reduce considerablemente sus tasas de interés desde setiembre, su par europeo se niega a hacer lo mismo y el banco de Japón apenas tiene margen de maniobra, con unos tipos situados en 0,5%.
«El punto principal de la reunión será la respuesta política que hay que dar ante esta desaceleración mundial y la inestabilidad del sector financiero. Sin embargo, la probabilidad de que las tasas bajen de forma coordinada es muy pequeña», consideró Tomoko Fujii, economista del Bank of America en Tokio.
Para Takashi Omori, economista jefe del banco UBS en Tokio, tampoco hay que esperar milagros en materia de políticas de reactivación económica. «El gobierno estadounidenses ya hizo pública una serie de medidas, pero Europa no hizo nada y Japón ni siquiera tiene margen para una política clásica de estimulación de la demanda», explicó.
Según fuentes cercanas a la organización del encuentro, los ministros europeos intentarán tranquilizar a los mercados sobre la salud financiera de sus respectivos países. Alemania, Italia y Francia deberán por tanto subrayar que la zona euro crecerá entre 1,5% y 2% en 2008.
«Se hablará mucho también del ajuste de la política monetaria en Estados Unidos, su plan de reactivación económica y las medidas tomadas por Washington para estimular una reestructuración de los préstamos inmobiliarios de riesgo», sostuvo un responsable canadiense.
Finalmente y como es tradición, la cuestión de las tasas de interés ocupará un lugar importante y en relación con ella, los europeos se quejarán del retroceso del dólar frente al euro.
«Habrá una discusión interesante sobre el sistema de cambio, especialmente sobre el euro», según Christophe Lecourtier, consejero de la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde.




Dejá tu comentario