Ayer continuaron los controles antievasión dispuestos por el gobierno de la provincia de Buenos Aires en la terminal de Buquebús.
No conforme con los controles en los pasos fronterizos buscando evasores y morosos, el gobierno de la provincia de Buenos Aires prepara un pedido audaz: quiere que Uruguay le abra el secreto bancario y le otorgue los datos de los ciudadanos de esa provincia que tienen cuentas en los bancos orientales. La idea de la Secretaría de Ingresos Públicos bonaerense a cargo de Santiago Montoya es la de embestir judicialmente también en el país vecino contra los contribuyentes bonaerenses.
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De antemano se sabe que es un intento con amplias probabilidades de fracaso. En Uruguay el secreto bancario no fue violado en ningún momento de su historia, ni siquiera en la crisis de 2002 cuanto había fuga de divisas. Incluso el hecho de haber mantenido los controles en esos días hizo que la banca uruguaya ganara prestigio. Tal es así, que hasta el presidente electo, Tabaré Vázquez, se comprometió en la campaña política a sostener el secreto bancario.
No es la primera vez que desde la Argentina se reclame a Uruguay información financiera de contribuyentes que tienen su dinero allí. El anterior reclamo lo hizo en junio de 1995 Domingo Cavallo en San Luis, durante una cumbre de presidentes del Mercosur. En ese momento, el entonces ministro de Economía de Carlos Menem le reclamó al presidente uruguayo Julio María Sanguinetti que levantara el secreto bancario a los ciudadanos argentinos sospechados de evasión. La respuesta que recibió Cavallo fue: « Definitivamente no, tema cerrado». No hubo más requerimientos hasta éste de Montoya, que anunciará en los próximos días el envío de una petición a Uruguay para que le remitan los datos de los tenedores de cuentas en ese país.
• Con Brasil
Mientras tanto, el gobierno bonaerense ayer profundizó los controles para detectar evasores que estén viajando al exterior. Nuevamente los operativos se concentraron en la terminal portuaria de Buquebús y en los puentes internacionales de Colón-Paysandú y Gualeguaychú-Fray Bentos. La novedad es el anuncio de Montoya de agregar a los controles a los pasos fronterizos con el sur de Brasil.
El objetivo de estos operativos es identificar a los más de 7.000 morosos del grupo de 35.000 contribuyentes de altos ingresos con deudas fiscales, que habrían denunciado domicilios falsos. Ayer el gobernador Felipe Solá declaró que «nosotros no impedimos salir a nadie, simplemente le marcamos su deuda y le decimos cuánto nos debe».
En los dos puentes internacionales que comunican la provincia de Entre Ríos con Uruguay, los inspectores de Rentas fiscalizaron hasta el mediodía de ayer un total de 200 automóviles, según explicó el responsable de la coordinación de los operativos, Juan Eder. Agregó que en el control sobre dos buques que partían desde la terminal portuaria de Buquebús, identificaron 38 autos con deuda, a cuyos titulares se les pidió que firmen la intimación al pago entregada por los inspectores.
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