21 de agosto 2003 - 00:00

Penoso

La falta de definición en Diputados sobre la reforma de la carta orgánica del Banco Central, que podría extenderse por un mes -elecciones en 9 distritos-, complica más la negociación con el Fondo Monetario. Esa norma habilita al Central a aumentar sus préstamos al Tesoro, un dinero al que Roberto Lavagna planeaba echar mano para hacer un pago parcial al organismo. El 9 de setiembre hay un vencimiento de 2.900 millones de dólares y, si antes no hay acuerdo para refinanciar deudas, el gobierno estará obligado a pagar a fin de poder seguir negociando. Pero el presidente Néstor Kirchner se opone a pagar si antes no hay garantías de acuerdo, por lo que ayer se comentaba en el Congreso que esta situación le vendría muy bien al gobierno para justificar un incumplimiento. Algo preocupante, ya que el país profundizaría su crisis y default, esta vez con los organismos de crédito. El enviado de George W. Bush a la Argentina, Roger Noriega, admitió ayer que el acuerdo con el Fondo es «complicado».

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