El peronismo votará esta semana la prórroga de sesiones ordinarias y quedará habilitado para aprobar leyes propias en el Congreso, durante el tradicional receso de verano que promete -esta vez- ser laborable para diputados y senadores.
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A pesar de que Fernando de la Rúa dispuso el jueves la ampliación de extraordinarias hasta el 28 de febrero, el PJ resistirá la convocatoria del Poder Ejecutivo y avanzará con la operación «manos libres».
En dos funciones, sancionará sendos proyectos de resolución, en Diputados pasado mañana y en Senado al día siguiente, para extender las ordinarias y poder voltear decretos como el del «plan freezer» -aunque sólo parcialmente-y sacar iniciativas de autoría opositora, inclusive la misma modificación de ley de acefalía, en caso de urgencia.
Si hubieran aceptado el llamado del PEN, deberían haberse limitado a tratar sólo lo que figure en el temario predeterminado, por caso, el Presupuesto y la ley de coparticipación. No satisfizo al peronismo que el gobierno ofertara abrir la convocatoria a propuestas de interés opositor.
Protestas
La semana pasada, en una función de apuro que suscitó protestas de los radicales Raúl Alfonsín y Raúl Baglini y del provincial Pablo Walter (Fuerza Republicana), la flamante comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara Alta que comanda la santacruceña Cristina Fernández de Kirchner armó dictamen sobre la prórroga.
La UCR y el Interbloque Federal presentarán dictámenes por separado mañana mismo. Alfonsín y compañía anticiparon que será inconstitucional la jugada. Coincide con ellos Eduardo Menem, quien acatará la decisión de su bancada no obstante que reconoce que esa facultad es exclusiva del presidente de la Nación. El bussista Walter sostiene que la prórroga sólo hubiera tenido sentido que la votara el viejo Senado antes del 30 de noviembre, aunque -como salida intermedia-auspicia hacer una agenda común del cuerpo y no sólo del PJ para pactar extraordinarias que conforme a todos. Serán posiciones testimoniales en un recinto hegemonizado por los peronistas.
Quórum propio
En la Cámara alta, disponen de quórum propio y ni siquiera necesitan que se sienten radicales y provinciales a deliberar. En la Baja, ya consiguieron el concurso del ARI de Elisa Carrió, el Frepaso que sigue a Carlos Chacho Alvarez y el Frente para el Cambio de Alicia Castro y Alfredo Villalba. El PJ cuenta con 119 miembros -el fin de semana se pasó el frepasista Alberto Briozzo, ligado a Alberto Flamarique-, apenas 10 por debajo de los 129 necesarios para tratar proyectos en el hemiciclo.
Los jefes de bloques, el senador José Luis Gioja y el diputado Humberto Roggero, se encontrarán mañana para afinar los detalles de la agenda parlamentaria de la temporada estival y reflexionar sobre si conviene o no ratificar la prórroga mediante una Asamblea Parlamentaria. Ambas alas legislativas del justicialismo coinciden en votar un seguro de desempleo -al que le buscan financiamiento en los planes sociales-y derogar las facultades especiales que otorgaron a Domingo Cavallo y que vencen en marzo. Asimismo, amenazan con derogar algunas restricciones en movimientos bancarios que afecten a trabajadores y jubilados.
Está en estudio, además, el análisis sobre la superposición de funciones en organismos del Estado, por caso Sindicatura General-Auditoría de la Nación y Fiscalía de Investigación Administrativas-Oficina Anticorrupción. La idea, motorizada por la senadora de San Luis, Liliana Negre de Alonso, podría derivar en la eliminación de entes y, obviamente, en la reducción del gasto público.
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