7 de diciembre 2001 - 00:00

"Plan freezer" convirtió a Bolsa en "boom": + 10,5%

Plan freezer convirtió a Bolsa en boom: + 10,5%
El mercado no duda. Actúa como si el gobierno hubiera devaluado. Un dólar para los inversores hoy vale entre $ 1,15 y 1,25 si, además de comprarlo, quiere girarlo a una cuenta del exterior. También le puso un precio al Patacón: comprarlo con un cheque en pesos cuesta 1,03. Un bono provincial, entonces, vale más que un peso guardado en el banco, porque es lo que más se parece al contado.

A todo esto, el gobierno niega la devaluación y afirma que la relación peso-dólar sigue 1 a 1. Para que esto se verifique en la realidad, el Banco Central debería proveer los dólares a $1. Pero no sólo no lo hace sino que sanciona a quien tenga dólares y los quiera girar al exterior. Además obliga a los bancos a traer sus divisas en manos de corresponsales extranjeros.

Los bancos locales empiezan a ser calificados en «default» ya que no están devolviendo las líneas de crédito de comercio exterior porque el Banco Central no los provee de divisas. Grandes empresas locales están en la misma situación y no les pagan a sus proveedores porque no les autorizan las transferencias de fondos. La empresas argentinas hoy no pueden exportar si necesitan financiación y sólo pueden importar al contado porque no les abren cartas de crédito. Esta es otra cara del default.

Ayer en las casas de cambio que operan en Ezeiza el dólar billete se vendía a $ 1,15
. Si alguien quería cambiar dólares en esas casas de cambio, le pagaban $ 1,08. La brecha entre el precio de compra y venta es de 5% como en las mejores épocas del mercado paralelo. En el centro el precio también se aproximaba a $ 1,15. La mayoría de los bancos no vendía dólares y los que lo hacían eran sólo para clientes y poca cantidad.

• Devaluación

Falta dinero en el mercado porque las restricciones para los depósitos le quitan fluidez. También faltan dólares para abastecer el circuito, ya que quien los tiene es reacio a venderlos.

Si alguien quería agenciarse de dólares billete vía Uruguay, que se olvide. Las pocas casas de cambio que tomaban pesos argentinos los compraban a 10 pesos uruguayos y el dólar se vendía 13,60 uruguayos, por lo que se necesitaban $ 1,36 por cada dólar, lo que equivale a una devaluación de 36%.

Estos obstáculos hicieron que ayer el mercado estrella fuera, como no sucedía hace años, la Bolsa de Comercio
. La posibilidad de transformar un cheque de un depósito bancario en acciones, sedujo a muchos que ven más seguridad en tener en su cartera una participación en una gran empresa que dejar el dinero a merced del arbitrio del ministro de Economía.

Pero a la Bolsa no sólo acudieron ahorristas nerviosos; también fueron los que quieren sacar legalmente dinero del país. El mecanismo -que adelantó el martes Ambito Financiero- comienza al comprar una acción local que también cotiza en Wall Street. El papel que se compra en Buenos Aires se vende a un ciudadano norteamericano en la Bolsa de Nueva York y se depositan esos dólares en una cuenta en Estados Unidos. El costo de la operación es alto: 25%. El lunes, cuando comenzó esta operatoria, la brecha era de 14%. Pocos vieron inicialmente este negocio como lo demuestra el primer día de la semana, cuando se negociaron poco más de $ 4 millones. Ayer esos negocios treparon a $ 24,26 millones, 6 veces más. El índice Merval que agrupa a las acciones líderes cerró a 253,45 puntos, que equivale a una suba de 10,58%. La Bolsa en estos cuatro días subió 25%. Al cierre de ayer 37 papeles subieron, sólo 4 bajaron y 2 quedaron sin cambios.

Pérez Companc fue el papel más buscado y alrededor de él se hizo la mitad de las operaciones de la Bolsa. Subió 18,10% y lo llamaron a hacer plaza, al igual que otras acciones, porque excedió el límite de suba de 10%
. El primer llamado a plaza se hace cuando un papel sube 10%. La acción deja de negociarse por 30 minutos y vuelve con otro límite en 15%. Cuando llega a ese tope, vuelve a hacer plaza y de ahí en más la suba deja de tener límites.

Pérez Companc también cotiza en Wall Street y es una petrolera, requisitos indispensables para los compradores de acciones de países emergentes en Estados Unidos.
La acción que más subió fue la de Acíndar, con 25 por ciento. La siderúrgica es fuerte en el comercio exterior y sus ADR se venden en Wall Street. Otros papeles preferidos por los inversores fueron Siderca (+21,73%); Repsol (+15,01%); Atanor (+15 por ciento); Telefónica de España (+14,47%) y Molinos Río (+13,82%).

En la medida en que comiencen a faltar dólares en el mercado y el Banco Central endurezca los controles para sacar divisas del país, la Bolsa de Buenos Aires va a seguir subiendo pero con un mayor costo porque la brecha entre el precio de Buenos Aires y el de Wall Street se va a agrandar. Como se sabe, las acciones se compran en Buenos Aires a un precio 25% más caro que al que se vende en Nueva York. Este gran diferencial es porque la acción local se paga con un cheque con fondos en bancos locales. El mecanismo permite sacar un plazo fijo o dinero de la cuenta corriente o caja de ahorro de un banco y transformarlo en dólares depositados en Nueva York, de allí la pérdida de 25% en la transferencia. Esto es similar a comprar dólares a $ 1,25. Pero hoy se privilegia la seguridad por sobre la renta.

Los títulos públicos ayer quedaron relegados a un segundo plano. En primer lugar, porque en la plaza local, después del canje que termina hoy, prácticamente no quedan láminas y, en segundo término, porque no se pueden utilizar para sacar fondos de los bancos y convertirlos en dólares o transferirlos al exterior. La imposibilidad de hacer transferencias de títulos armó dos mercados totalmente distintos.

Mientras en la plaza local los precios de los pocos negocios que se hicieron marcaron una baja de poco más de 6%, en el exterior los títulos principales subieron.

El MAE, que lleva el regis-tro de las negociaciones de títulos públicos en la plaza local, aclaró que la caída del índice en 6,27% «correspondió a la evolución de los títulos públicos que, sin embargo,
no alcanzaron a marcar precios de cierre por el bajo volumen de operaciones».

En el exterior, el Global 2008 cerró en u$s 42,75, con una suba de 8,92%. Las otras
dos series del megacanje, el Global 2018 y el 2031, crecieron poco más de 4%
. Los bonos Brady, en tanto, cayeron en sus tres versiones. El FRB cerró a u$s 42 (-6,53%); el Par a u$s 49,50 (-1,94%) y el Discount a u$s 49 (-1,97%).

El BOCON PRO5 fue el más afectado con un retroceso de 21,42%, pero con escasas operaciones. El PRO6 perdió 15% y el PRO3, 8,02%. Los BONTES también cayeron. El más castigado fue el 2003, que retrocedió 10,65%. El riesgopaís bajó a 3.998 puntos (-0,80%).

En el mercado interbancario las tasas por dólares a 24 horas se mantuvieron entre 20% y 25% anual.

Las empresas de primera línea que necesitaron dinero pagaron 40% anual.
A los ahorristas de plazo fijo se les ofreció hasta 9,53% anual en dólares por inmovilizar su dinero a 30 días. En caja de ahorro el rendimiento se ubica en 2,3% anual. Esta es la tasa que más bajó: está a la mitad de lo que se pagaba el lunes.

En Brasil se desentendieron de la crisis argentina. La Bolsa de San Pablo subió 1,17% y el dólar cayó 0,66% a 2,42 reales aunque el riesgo-país brasileño subió 1,03% a 894 puntos.


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