21 de marzo 2001 - 00:00

Poco audaz rebaja de tasas de EEUU

Washington - Finalmente la Reserva Federal de los Estados Unidos se inclinó por la postura más conservadora y recortó las tasas de interés en medio punto, en lugar de 0,75 que esperaba la mayoría del mercado.

Es la tercera rebaja de las tasas en este año que comenzaron en un nivel de 6,5% anual para los fondos federales que también es conocida como tasa interbancaria, y ahora está en 5%, su nivel más bajo desde agosto de 1999. Esta es una tasa de préstamos de fondos a muy corto plazo; 24 horas es lo habitual.

La decisión, que demandó cinco horas de reunión del Comité de Mercado Abierto integrado por ocho gobernadores de la Fed, desilusionó a los inversores que ya habían descontado ese porcentaje en las operaciones bursátiles. Por eso la Bolsa de Nueva York que ayer arrancó al alza terminó con fuertes bajas. El índice Dow Jones perdió 2,39% a 9.720,76 puntos y el NASDAQ tuvo un día catastrófico al ceder 4,8% a 1.857,44 puntos.

Pero lo más importante es que la Reserva Federal, que preside Alan Greenspan, dejó abierta la posibilidad de una nueva baja (¿de medio punto?) antes de la próxima reunión del 15 de mayo.

Sensación

En su comunicado dijo que «en estas circunstancias, cuando la situación económica podría estar evolucionando rápidamente, la Reserva Federal necesitará seguir los acontecimientos de cerca». Esta sensación de vigilancia diaria de lo que ocurre en la Bolsa principalmente, es la que alienta una nueva baja de las tasas en el corto plazo. Greenspan admitió después de muchos años la relación directa entre consumo y precios de las acciones. Hace pocas semanas dijo que a los norteamericanos les importa más cuanto sube la Bolsa, que lo que mejoró su salario.

La Fed también decidió bajar la tasa de redescuento que es a la que se financian a corto plazo los bancos ante la Reserva Regional. Es una tasa para entidades con problemas serios de liquidez que no consiguen fondos en el mercado habitual de crédito. Esta tasa bajó de 5% a 4,5% anual.

El comunicado, emitido al concluir la reunión del Comité de Mercado Abierto de Fed, señala que todavía ve la excesiva debilidad de la economía como la principal amenaza. Hasta hace poco tiempo el más grande enemigo del crecimiento, según la Fed, era la inflación.

«Las presiones persistentes sobre los márgenes de ganancias están restringiendo los gastos de inversión y, a través de las caídas de las acciones, el consumo», señaló el comunicado.

«La acumulación de inventarios -agregó- ha inducido una rápida respuesta en la producción de manufacturas y, con el gasto que se ha fortalecido un poco desde el año pasado, el ajuste de inventarios parece estar bien encaminado.»

Ahora se espera que en los próximos días los bancos trasladen la rebaja a los préstamos para alentar el consumo.

Los índices de confianza al consumidor están muy bajos y son el mayor peligro que afronta la economía norteamericana. Por ahora el diagnóstico es desaceleración, pero si la confianza de los consumidores no sube, se transformará en recesión.

Una encuesta que publica esta semana la revista «Newsweek» confirma que 55% de los entrevistados eliminará sus mayores gastos y 69% respondió que este año gastará menos. La misma encuesta indica que 71% piensa que la recesión está más o menos próxima.

El Fondo Monetario Internacional, que revisó sus proyecciones sobre el crecimiento económico, prevé que Estados Unidos tendrá un aumento en el PBI de 1,1%. Hasta el año pasado crecía a un ritmo que superaba 4% anual. Europa, en cambio, crecerá este año 2,8%.

George W. Bush insiste en que la economía se reactivará cuando el Congreso apruebe su plan de recorte de impuestos por $ 1,6 billón en 10 años. El proyecto tiene media sanción del Congreso y debe superar la oposición demócrata en el Senado.

En una reunión en la Casa Blanca, ayer Bush volvió a expresar su preocupación por la adversa situación y aseguró que su gobierno tomará drásticas medidas para contrarrestar la reducción de la producción petrolera en los países de la OPEP.

La OPEP decidió la semana pasada recortar en un millón de barriles diarios la oferta petrolera para evitar un derrumbe del precio del crudo y en Estados Unidos comenzó a subir el precio de los combustibles. Ahora que empieza la primavera crece el uso de los autos para recorrer largas distancias los fines de semana y el consumo de naftas se eleva muy fuerte.

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