6 de enero 2004 - 00:00

Podrían aumentar naftas y gasoil a partir de marzo

El gobierno refrendó ayer el nuevo acuerdo firmado entre productoras y refinadoras de petróleo que permitirá mantener sin variantes los valores de los combustibles al público hasta el 1 de marzo. Sin embargo, a partir de esa fecha, queda abierta la posibilidad de que suban los valores de naftas y gasoil en el mercado interno.

Esto es así porque el convenio suscripto ayer establece que el valor de venta del petróleo en las transacciones locales será de 30 dólares por barril desde el 1 de marzo, 1,50 dólar más que el precio vigente desde enero de 2003.


Esto ocurrirá, según el acuerdo, si durante este primer bimestre sigue aumentando la deuda de las refinadoras no integradas con las productoras, debido a que la cotización internacional se mantiene por encima del techo interno fijado hasta ahora en 28,5 dólares.

Considerando que ayer el crudo en el mercado de Nueva York cerró a 33,78 dólares, como en los niveles previos a la incursión de EE.UU. en Irak, es muy difícil imaginar que al 1 de marzo la cotización llegará a niveles inferiores a 28,5 dólares.

•Posibilidad

En consecuencia, lo más probable es que a partir del 1 de marzo el precio del crudo en el mercado local se sitúe en 30 dólares. Según el razonamiento oficial, ese nuevo techo no va a derivar necesariamente en aumento de los combustibles. Se afirma que, si las petroleras habían llegado a «precios de equilibrio», con un dólar a $ 3,30 y el petróleo a 28,5 dólares, si el tipo de cambio está ahora en torno a 2,90 y el crudo sube a 30 dólares, no debería haber aumentos al público.

No obstante, las empresas coinciden en que no habían llegado al «punto de equilibrio» en enero de 2003, es decir, que no habían todavía trasladado a precios todo el impacto de la suba del crudo y la devaluación. De todas formas, hay elementos que podrían contener una suba en los surtidores. En primer lugar, habrá que ver cuál es la actitud de Repsol YPF como empresa líder del mercado, que en este momento está interesada en que avance la negociación con el gobierno por el precio del gas natural, que está pesificado y congelado desde enero de 2002.

En segundo lugar, las refinadoras no integradas, en particular, Shell y Esso, tendrán que medir la conveniencia de subir precios si la demanda sigue en retroceso. Sin embargo, la escasa instalación de nuevas estaciones de GNC puede acotar la conversión de vehículos a ese producto, y esto, unido a la reactivación económica, dejaría espacio para subir precios. Además, como ya se sabe, si una de las cinco empresas que se reparten más de 90% del mercado ajusta precios, las demás también lo hacen, porque no quieren ganar participación vendiendo a precios que ellas consideran «de pérdida».

Por lo tanto, es posible que en marzo haya subas en naftas y en gasoil, aunque no en la proporción que permitiría la suba fijada en el crudo. Si este aumento se trasladara «en su justa incidencia», como dice el convenio, los aumentos serían de más de 15% en combustibles, lo que no es políticamente viable. Pero no se pueden descartar incrementos más discretos.

El acuerdo fue firmado anoche entre la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos, que preside Oscar Vicente de Petrobras Energía, y la Cámara de la Industria del Petróleo, cuyo titular es Juan José Aranguren, de Shell. El convenio se firmó en un acto encabezado por el presidente Néstor Kirchner, con la presencia del jefe de Gabinete, Alberto Fernández; los ministros de Planificación y de Interior, Julio De Vido y Aníbal Fernández, respectivamente; y el secretario de Energía, Daniel Cameron.

Este es el sexto convenio de estabilidad de precios que se firma desde enero de 2003. Como los anteriores, establece que las productoras venderán petróleo a las refinerías a 28,5 dólares el barril hasta el 29 de febrero. Por la diferencia entre ese valor y el del mercado de Nueva York se constituirá una deuda a favor de las productoras que se pagará cuando el valor internacional esté por debajo de 28,5 dólares, ya que se seguirá cobrando ese precio hasta saldar el préstamo.

Las refinerías que no tienen petróleo propio afirman que en 2003 acumularon una deuda de 90 millones de dólares.
Al fijar un precio más alto para el crudo con la intención de establecer un sendero de subas graduales, si no se modifica la situación internacional, la deuda nueva sería menor, mientras que la del año pasado, por ahora, quedó entre paréntesis.

No obstante, tanto productoras como refinadoras coincidieron ayer en que «la Argentina vivió una situación distinta de la del resto del mundo desde enero de 2003, y esto no puede continuar indefinidamente». Dicho de otra manera, para las empresas, los precios al público tienen que reflejar el valor internacional del petróleo, criterio que confirmaría que habrá subas.

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