17 de diciembre 2001 - 00:00

Por ahora, es moderada la caída de recaudación

El equipo económico terminó la primera quincena del mes con alguna tranquilidad en la evolución de la recaudación impositiva. Durante los primeros 8 días hábiles de diciembre los ingresos tributarios mostraron una baja de 6% que, desestacionalizados por la cantidad de días hábiles entre 2001 y 2000, proyectarían una baja de entre 8% y 10%. Este dato realmente malo, y que podría empeorar hasta 14% o 15% en lo que resta del mes cuando se terminen de liquidar los impuestos -fundamentalmente el IVA-, no lo es tanto a los ojos de los asesores de Domingo Cavallo, ya que lo que se esperaba era aún peor. La variable recaudación amenaza con convertirse en una catástrofe para las cuentas públicas a partir de las medidas de restricción financiera impuestas por Domingo Cavallo y que, entre otras incomodidades varias, embestían directamente sobre la capacidad de pago de los impuestos de los contribuyentes. Para la mayoría del público, las formas de pago de sus obligaciones tributarias se vieron alteradas, con lo que a priori se esperaban problemas en los ingresos; por lo menos temporales. Si bien no se puede decir que estas dificultades no existan (en los monotributistas la DGI que dirige Horacio Rodríguez Larreta estima una mora de 70%), en general las empresas y los grandes contribuyentes mostraron un ritmo de pago similar al del resto del año: con caídas generalizadas contra 2000, pero similares a las que se registraron hasta noviembre.

Comparación

La recaudación de diciembre deberá compararse con los 3.931,3 millones de pesos obtenidos en el mismo período de 2000; precisamente el mes en el que los ingresos se consolidaban en un cifra por debajo de los 4.200 millones de pesos necesarios para que la variable se encuentre en un nivel respetable para mantener la situación fiscal controlada.

De todas maneras, todos estos datos corresponden a las liquidaciones de la primera quincena de diciembre. A partir del jueves de esta semana comenzará a definirse el destino concreto de la recaudación de diciembre de 2001 cuando los contribuyentes deban liquidar el IVA en medio de las restricciones bancarias impuestas por el gobierno. En diciembre de 2000 los ingresos por esta vía habían alcanzado los 1.542,7 millones de pesos, y desde Economía consideran cualquier cifra que se acerque a los $ 1.237 millones (20% de caída aproximada) como un logro.

El mejor dato de la primera quincena es la evolución del tributo a los débitos y créditos bancarios (impuesto al cheque). En los primeros 8 días hábiles la DGI contabilizó ingresos por 109 millones de pesos; lo que implica un promedio diario de $ 13,6 millones. Sin embargo, aclaran en el organismo recaudador, y se coincide dentro del sistema financiero, hay miles de operaciones realizadas con cheques en los primeros días de diciembre (desde el 3 hasta el 14) que por los problemas de adecuación de los bancos y los retrasos en las transferencias entre cuentas corrientes aún no pudieron liquidarse.
En el organismo recaudador aseguran que por estas operaciones deberían ingresar por lo menos 3 millones de pesos más por día, lo que ubicaría a la recaudación del impuesto en los 16,5 o 17 millones de pesos diarios; unos 325 o 350 millones de pesos totales para el mes. Hay que tener en cuenta que diciembre de 2001 es un mes con pocos días hábiles (19 en total por la forma en que se ubican los días festivos). En un mes normal de 22 días hábiles, la recaudación llegaría a los 400 millones de dólares, justamente el piso de promedio mensual prometido por Domingo Cavallo al Fondo Monetario Internacional (FMI) por este impuesto para 2002.

Ganancias

En el resto de los tributos en el único que se registra una buena performance es en el de Ganancias, cuando restaba sólo un día para terminar la liquidación mensual de este impuesto. También se espera en noviembre repetir en el impuesto a los combustibles los ingresos de noviembre, cuando por el incremento en las alícuotas la recaudación por esta fuente aumentará en 40 millones de pesos.

Fuera de este tributo, el resto son malas noticias. Por la implementación de los planes de competitividad, probablemente en su último mes de existencia, se espera registrar pérdidas de entre 200 y 300 millones de pesos en el IVA. Además continuará la caída en los ingresos de los impuestos a la Ganancia Mínima Presunta y al endeudamiento empresario por la baja en las alícuotas de ambos tributos implementada desde comienzo de año (que no serán dados de baja por Domingo Cavallo durante 2002) y que en diciembre implicará pérdidas por más de 50 millones de pesos.

Lo que hay que tener en cuenta en toda la liquidación de impuestos de este mes es que tradicionalmente diciembre no es un mes de mucho nivel de recaudación. Las variables para tener en cuenta este año son la evolución del impuesto al cheque y el grado de problemas que haya en la liquidación del IVA por parte de los comercios pequeños y medianos. Fuera de esta situación, el verdadero examen para la recaudación se dará en enero, cuando tradicionalmente los contribuyentes deben pagar los resultados de la actividad de Navidad y Año Nuevo, y donde estacionalmente aumenta la recaudación del IVA. En enero próximo se verán entonces las consecuencias cruzadas entre las restricciones financieras impuestas por Cavallo y sus efectos en los niveles de actividad por un lado, contra las consecuencias efectivas que haya en el IVA a partir de la eliminación de los planes de competitividad.

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