22 de diciembre 2004 - 00:00

Por la falta de gasoil se complica siembra de soja

Eduardo Buzzi
Eduardo Buzzi
La escasez de gasoil amenaza con frenar la siembra de soja, el cultivo estrella del campo, y podría afectar seriamente la cosecha de trigo generando pérdidas incalculables para el sector agropecuario.

La falta de combustible, insumo clave para el campo, comenzó a ser denunciado la semana pasada en el sur y sudoeste bonaerense. Pero ahora el problema se extiende en todas las áreas agrícolas del país.

Los productores denunciaron, primero aisladamente y luego a través de sus organizaciones, que la merma en las entregas se inició con un aumento en el valor del gasoil y luego con un fraccionamiento en las provisiones.

•Alternativas

«El precio del combustible pasó de $ 1,43 por litro a $ 1,46, pero luego el distribuidor anunció que sólo vendería $ 1.000 en combustible por cliente. Si esto sigue, deberé parar las máquinas de época de pleno trabajo», denunciaba un contratista, profesional que pone su maquinaria al servicio de las siembras y las cosechas de terceros.

Los productores, en tanto, coinciden en que, ante la falta de combustible en sus habituales abastecedores, muchos buscan alternativas en otras empresas, pero que éstas se niegan sistemáticamente a cubrir el bache de oferta generado por la competencia.

Por su parte, la empresa Repsol YPF aseguró que sus entregas de gasoil para el abastecimiento interno aumentaron 20,5% en noviembre en comparación con el mismo mes de 2003 y que su participación en el mercado doméstico creció 5,9% en la misma etapa.
Sin embargo, entre enero y noviembre, la producción de la petrolera líder, con 53% del mercado, creció 9,5%, mientras la demanda local, antes de empezar la cosecha entre enero y setiembre, había subido 8,1%.

Habría, por otra parte, cierta restricción de la cantidad de crudo que las petroleras no integradas le venden a Shell y a Esso, que no tienen petróleo propio. Se sospecha que esto es así porque a las petroleras les irrita vender crudo, descontando una retención de más de 35%, para que Esso y Shell vendan sus excedentes de naftas al exterior con un impuesto de 5%.

Esto restringe la capacidad de producción de esas refinerías.A esto se suma la imposibilidad de importar a los precios actuales del mercado internacional y, por último, algunos contratos de exportación de gasoil con los países vecinos, algunos de ellos heredados por Petrobras de Pérez Companc.

•Consumo

Muchos distribuidores, además, aumentan el precio de venta en previsión de futuras subas por el cambio impositivo que se debate en el Congreso o, si no, cuotifican o directamente desabastecen de gasoil muchas regiones de nuestro país.

El campo consume 4.000 millones de litros por año, dijeron ayer cooperativistas del agro representados en
Coninagro. En tanto, ruralistas nucleados en CRA reclamaban que «se tomen los recaudos para que esta situación sea superada a la brevedad y el motor del campo no se detenga. Otro tanto indicaban minifundistas desde la Federación Agraria, que preside Eduardo Buzzi.

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