El mercado argentino de granos se recuperó ayer luego de la escalada alcista registrada en Estados Unidos, aunque las operaciones se vieron acotadas en el mercado local por la incertidumbre que genera entre los exportadores y productores la media sanción que obtuvo el proyecto que modifica el registro de operaciones con miras al pago del Impuesto a las Ganancias.
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Debido al feriado del lunes, los negocios con granos pudieron recién ayer asumir las subas que en Chicago llegaron a 5% (aunque ayer hubo bajas de 2,5% en EE.UU. debido a que llovió en las zonas productoras). Tal como es habitual en el mercado local, la recuperación fue menor: la soja ganó hasta 3,45% en la plaza de futuros (u$s 5,5) y el maíz acercó 3,3% adicionales a su cotización (u$s 2,5 por tonelada).
La mejora en la cotización de los granos, que aún no alcanza a compensar la baja registrada desde mayo de este año, resulta, sin embargo, una buena noticia para los productores locales que ya están invirtiendo en la nueva campaña.
Datos privados consideran que aún se encuentra buena parte de la campaña 2002/'03 en manos de los productores o de acopios. Se estima que 15 millones de toneladas de soja aún no fueron comercializados al exterior o bien hacia una industria con miras a agregarle valor. Esto permitiría estimar que dicho volumen se encuentra en silobolsa en campos o bien en acopios como parte de mercadería entregada a fijar y que no fue fijada. La suba de ayer representaría una ganancia adicional de 82,5 millones de dólares para los dueños de los granos.
En maíz es más complejo estimar cuánto del remanente será destinado a consumo propio y cuánto será enviado a exportación. Se prevé que existen 5 millones de toneladas sin comercializar aunque sólo 2 millones serían destinados a la venta y el resto se utilizaría en chacra (como suplementación animal). Si esto es cierto implicaría una valuación adicional de 5 millones de dólares sobre la cosecha '02/'03.
No obstante, éstos son valores que vuelven a niveles que perdieron luego de los máximos logrados en mayo. En consecuencia, la cosecha recuperó casi u$s 100 millones por el «efecto Chicago».
Sin embargo, desde la medianoche del martes se registraron imprevistas lluvias en las principales zonas de producción estadounidense con registros que variaron entre 25 mm y 50 mm en Nebraska, Iowa y Minnesota. Las previsiones del servicio meteorológico estadounidense se vieron truncadas y el mercado de Chicago asumió el impacto de las lluvias, registrando recortes de 2,5% en soja y maíz sobre las ganancias del lunes. «En líneas generales, y hablando del mercado de esta temporada, se impone la cordura. Es cierto que difícilmente, a esta altura, se pueda obtener en los EE.UU. la campaña récord de soja de la cual se hablaba hace un mes, pero esto tampoco significa que estemos en presencia de una campaña que ya fracasó. La campaña de maíz, aún con la merma anunciada por el USDA la semana anterior, seguramente será récord para ese país aún con la fuerte baja del 'rating' de esta semana», aclaraba el analista Ricardo Baccarín, de Panagrícola. «El mercado se equivocó al devaluar tan abruptamente las cotizaciones pensando que iba a existir un desborde de oferta, y lo que hoy está intentando hacer es crear parte del 'premio climático' perdido», sostuvo el analista.
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