La Cámara de Diputados dio media sanción por unanimidad a un proyecto de ley presentado por el diputado Héctor Polino, para que se ordene a las empresas telefónicas tasar y facturar las llamadas por minuto horario en todas las regiones del país. Si el proyecto es aprobado en Senadores, la rebaja promedio sería de 30% en la parte de la factura correspondiente a llamadas locales, según estimaciones de Polino. Es decir, no entran en la rebaja el abono, las llamadas de larga distancia y las realizadas a celulares.
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Actualmente, la unidad de tasación para las comunicaciones urbanas sigue siendo el pulso, cuyo valor es de $ 0,0469 más IVA. El pulso tiene una duración de dos minutos en horario diurno durante los días hábiles y hasta las 13 de los sábados, y una duración de cuatro minutos en horario nocturno, los sábados después de las 13, los domingos y feriados.
Según Polino, si un usuario habla un segundo, las empresas telefónicas le facturan el pulso por dos minutos, y si habla dos minutos y un segundo, le facturan dos pulsos por cuatro minutos, cuando se trata de llamadas en horario diurno.
Si la ley se aprueba, el costo del minuto será de $ 0,02345 en horario diurno y de $ 0,011725 en horario nocturno. De este modo, si se habla un segundo se pagará $ 0,02345 en horario diurno, y si se habla 121 segundos, se pagarán $ 0,03517, es decir, el valor correspondiente a tres minutos.
Aun cuando el proyecto con media sanción obliga a tasar y facturar por «fracción de minuto horario», esta expresión es sólo formal y se refiere a los sesenta segundos.
Se afirma que obligar a un fraccionamiento por segundos en la telefonía local implica pérdida para las telefónicas en este segmento del negocio, por eso la fracción se fijó en un minuto. En algunos países donde hay facturación por segundo, las telefónicas cobran un cargo mínimo. Así, por ejemplo, Telefónica en España tasa por segundo después de que pasaron los 120 segundos. Si se consume menos de ese tope, se paga igual los 120 segundos.
Según las estimaciones de Polino, la mitad de las comunicaciones urbanas que se realizan en el país dura menos de un minuto. En tanto, la duración promedio de una llamada es 135 segundos en horario normal y 145 segundos en horario nocturno.
En opinión del legislador, «la forma actual de facturar no tiene otra justificación que la de generar ingresos indebidos para las empresas en un segmento del negocio que aún sigue siendo monopólico, ya que donde sí hay competencia (en la telefonía de larga distancia), las mismas empresas fraccionan por segundo, o cada 10 segundos, o en el peor de los casos, cada un minuto». Hasta ayer, las empresas desconocían el proyecto con media sanción de Diputados, pero es probable que lo objeten, porque ya vienen advirtiendo que el servicio local es deficitario en la mayoría de las localidades del país.
Para los usuarios, la tasación por minuto les permitiría un control mayor sobre la duración de la llamada y el precio que se paga por ella. En las comunicaciones internacionales, la tasación es por minutos, y en las interurbanas, por segundos.
En realidad, ya una resolución de la Secretaría de Comunicaciones durante la gestión de Germán Kammerath obliga a las empresas a facturar por minuto, pero nunca se cumplió, ya que la tarifa máxima aplicable se fijó para 120 segundos y 240 segundos, según el horario.
Las compañías afectadas son Telefónica y Telecom, que son las únicas que siguen dando telefonía local.
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