La Argentina podría definir en las próximas horas el acuerdo comercial más importante de apertura de mercados, luego del Mercosur. Entre hoy y mañana, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, espera suscribir un compromiso para que durante el primer semestre de 2003, la Argentina y México acuerden un tratado de libre comercio que le permitiría al país más que triplicar las exportaciones a ese mercado. El acuerdo se firmaría antes del 25 de mayo del próximo año e implicaría que ya en 2003 la Argentina pasaría de exportar los 650 millones de dólares actuales a más de u$s 2.000 millones. Pero además, potencialmente México podría convertirse en la puerta para el ingreso de productos argentinos dentro del NAFTA, región que sólo marginalmente y a partir de acuerdos por productos concretos es accesible para los envíos locales. Sumando los acuerdos comerciales firmados con los Estados Unidos (que implican exportaciones por más de 2.000 millones de dólares desde 2003) más lo que se rubrique con México, esta región se convertirá en el segundo destino de las exportaciones argentinas en 2003, desplazando a la Unión Europea.
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La hipótesis de trabajo del Ministerio de Relaciones Exteriores es que días antes del 25 de mayo de 2003 el acuerdo de libre comercio entre la Argentina y México esté firmado y rubricado por los dos presidentes; y que las primeras exportaciones locales sin aranceles ingresen en ese mercado en los primeros días de julio del próximo año. Entre hoy y mañana los negociadores de los dos Estados analizarán en Ciudad de México los textos de lo que será la base del acuerdo. A esta reunión seguirá una nueva ronda el 4 y 5 de febrero en Buenos Aires y luego otra el 28 del mismo mes en la capital mexicana, en la que se intercambiarán las listas de productos y servicios que se abrirán inmediatamente. También habrá otros tres listados de productos, cuyos mercados se abrirán en 5, 10, 12 y 15 años, respectivamente.
En el corto plazo, aproximadamente 15 productos, entre los que se encuentran la siderurgia (fundamentalmente aluminio, con el que la Argentina es altamente competitiva), los aceites, cueros, madera, indumentaria, metalmecánica básica, plásticos, petroquímica liviana, podrían ingresar -como máximo a partir del primer mes del segundo semestre de 2003-sin aranceles ni restricciones paraarancelarias como conflictos de propiedad intelectual, restricciones sanitarias o aduaneras. A estos rubros se suma además el acuerdo automotor, por el cual durante este año y en 2003 la Argentina podrá exportar hasta 50.000 unidades anuales, que se duplicarían entre 2004 y 2005, para quedar prácticamente liberado el mercado mexicano de vehículos desde 2006 en adelante.
La idea de Cancillería para incluir a estos rubros como los primeros para ingresar sin aranceles a México es que estas exportaciones pueden incorporarse a los diferentes procesos productivos de la industria de ese país y así comenzar a entrar en los Estados Unidos y Canadá. El caso más puntual es el del aluminio, mercado hoy casi inexistente para la Argentina, y que puede incorporarse a una docena de industrias mexicanas que hoy se abastecen de importaciones de los EE.UU., Canadá y Venezuela. En todos estos sectores, los envíos del país serían competitivos y podrían desarrollarse dentro del mercado mexicano. Donde no habría mayores ventajas para las exportaciones argentinas es en el sector agrícola, un rubro donde los productores mexicanos están muy cerrados y protegidos a partir de medidas arancelarias y paraarancelarias, y donde es difícil que haya avances rápidos. Según el propio Redrado, la Argentina es «realista» y «comprende» las implicancias sociales que tiene en México, por lo que «no venimos a complicarles la existencia a los agricultores, no queremos quebrarles sus patrones de trabajo. Estamos conscientes de la estructura productiva mexicana, lo que significa su campesinado y el impacto que tiene». Un quinto rubro donde también la Argentina quiere hacer pie en México es en el de compras gubernamentales; donde se manejan millones de dólares en licitaciones de insumos y servicios para el sector público.
Redrado confió ayer que la Argentina adoptó el «modelo mexicano» de negociaciones y que consiste en trabajar muy cerca del sector privado, que participa en todas las decisiones. Afirmó que «la Argentina se plantea necesariamente crecer hacia afuera. Su política comercial en el marco del Mercosur es multipolar y tenemos seis o siete negociaciones en marcha con países, además de las que se siguen con la Organización Mundial de Comercio (OMC), la Unión Europea (UE) y la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA)». Expresó, además, que «en momentos de crisis», como el actual en su país, éste es un «eje central», junto con la solvencia fiscal, que le ayudará a «recuperar la senda de un crecimiento más sustentable y solidario».
Estas negociaciones entre la Argentina y México se producen en el marco del Mercado Común del Sur (Mercosur), que integran Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, además de Chile y Bolivia como miembros asociados.
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