Un nuevo acuerdo comercial mundial debería reducir las tarifas arancelarias agrícolas a 25 por ciento o incluso menos, lo que representaría un drástico recorte desde el actual 62 por ciento promedio, propuso ayer el gobierno de Estados Unidos.
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La administración de George W. Bush expuso ayer su propuesta para la ronda de negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC). El representante del gobierno estadounidense, Robert Zoellick, pidió que los países limiten los subsidios distorsionadores a 5,0% del total de su producción agropecuaria. Este límite de 5,0 por ciento implicaría un recorte de los subsidios mundiales al agro de 100.000 millones de dólares anuales.
Estados Unidos presentará esta oferta formalmente la próxima semana, en un encuentro de la OMC, en Ginebra.
En la actualidad, los aranceles promedio de Estados Unidos para la importación de productos agrícolas llegan a 12 por ciento. Sin embargo, sus mayores competidores -y clientes- como la Unión Europea y Japón se encuentran muy por encima del límite de 25 por ciento.
«Algunos subsidios que no distorsionan el comercio» seguirían siendo permitidos, si se cumple con determinados criterios, señaló Zoellick.
«Nuestra propuesta muestra nuestra visión de reformar y liberalizar el comercio global de productos agrícolas», dijo Zoellick durante una conferencia de prensa conjunta con David Hegwood, en representación de la secretaria de Agricultura, Ann Veneman. En el caso de los agricultores estadounidenses, la propuesta de Washington reducirá a la mitad las subvenciones que reciben en el marco de la ley agrícola votada este año por el Congreso.
En otros términos, el paquete de ayudas que entra en esta categoría se vería recortado en 50 por ciento a razón de 10.000 millones de dólares por año.
Pero la Unión Europea, que en el marco de la Política Agrícola Común (PAC) del bloque, otorga unos 47.000 millones de dólares en este tipo de subvenciones a sus agricultores, según la propuesta estadounidense, se vería forzada a reducir estas ayudas en una proporción mucho más importante.