10 de septiembre 2001 - 00:00

Precios de autos están más bajos ya que con Plan Canje

Precios de autos están más bajos ya que con Plan Canje
La caída de venta de autos que se registra en los últimos meses, incluso mayor a los peores pronósticos que se realizaron a comienzos de año, está obligando a las empresas a lanzar nuevas promociones de emergencia para atraer compradores.

El dato significativo es que estos beneficios se aplican sobre los precios de lista actuales que ya sufrieron rebajas de hasta 20% hace sólo dos meses en el marco del plan reactivante aplicado al sector.

La falta de respuesta por parte del público a este fuerte incentivo que aplicó el gobierno, mediante la baja de impuestos, se intenta contrarrestar ahora con bonificaciones de hasta $ 1.500 sobre el valor de lista, tickets para compras en supermercado o de combustible por un año y financiación a tasa fija en pesos de 9,9% anual.

«Teniendo en cuenta el nivel de las bonificaciones, sumadas a las rebajas que se dispusieron hace unos meses, los precios de los autos están hoy por debajo de los que se ofrecían con el Plan Canje. En ese momento, ese sistema provocó un fuerte repunte de las ventas. Sin embargo hoy, la respuesta de la gente lamentablemente no es la misma», admitió Guillermo Dietrich, presidente de la Cámara del Comercio Automotor (CCA) que agrupa a concesionarias de todo el país.

Cuando regía el Plan Canje, las ventas promedio se ubicaban entre 25.000 y 30.000 unidades, mientras que actualmente están estancadas desde hace varios meses en poco más de 15.000 vehículos. Con esta proyección, el año terminará con un volumen total de ventas de aproximadamente 180.000 unidades, el más bajo en 10 años.

Temor a las deudas

El factor principal que paralizó la demanda es el temor del público a endeudarse, y eso se evidencia en el cambio de relación entre ventas financiadas y al contado. En la época de mayor consumo, más de 35% de las operaciones se realizaban a crédito. El resto se dividía en partes iguales. Una Hoy sólo 10% de las ventas se efectúa financiado.

«El mercado está en su peor momento, y la gente tiene pánico a endeudarse. Las pocas operaciones que se hacen son al contado. Hay casos en que el cliente tiene 80% del valor del vehículo en efectivo, pero no se anima a financiar el resto y pide más descuentos», explicó el vendedor de una concesionaria de la avenida Córdoba.

Esta guerra de precios está llevando a las automotrices y a las agencias de ventas a trabajar a pérdida con el solo propósito de liquidar stocks para reducir el costo financiero de ese capital inmovilizado. Pero esto está generando serias consecuencias.

Por el lado de las fábricas, se estima que este año perderán entre $ 700 y $ 1.000 millones, y terminarán el año con más de 5.000 empleados suspendidos.
En el caso de las concesionarias, Dietrich estimó que durante 2000 cerrarán alrededor de 20% de las agencias. «La situación es crítica. Los márgenes operativos se derrumbaron, y la subsistencia del sector comercial está en peligro. Para colmo, las declaraciones de los políticos tienen un impacto directo en los consumidores, por lo que no se espera recuperación en los próximos meses por el efecto de las elecciones», dijo el titular de la CCA.

Uno de los pocos sectores automotores que se mantiene fuera de la crisis es el de las pick-ups, que en los últimos meses muestra una demanda sostenida básicamente por el buen momento que está pasando el sector agropecuario.

«En el caso de nuestra empresa, con la nueva pick-up Hilux, estamos vendiendo a un buen nivel, incluso superior al de marcas que comercializan principalmente autos, que es un segmento masivo», dijo Daniel Afione, de Toyota.

En el caso de Isuzu, por ejemplo, a mediados de año se habían quedado sin stock ante una demanda superior a lo previsto.

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