Las hubo peores, y las hubo mejores, ayer se trató de la primera medición en el nuevo año acerca de qué poder de convocatoria posee el recinto bursátil, sobre capitales exclusivamente locales.
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Fuera de circuito Wall Street, feriado mediante, era una cita a solas con los de adentro del sistema. No se podía aguardar casi nada, respecto de hacer variar la orientación anterior en el Merval, un hecho que se cumplió mansamente y tornando a la rueda en la primera «gran aburrida» de 2005.
Después de cabecear levemente por debajo de lo anterior, en el mínimo del día, se coqueteó con un máximo arriba de los 1.350 puntos, y se concluyó en tibio 1.348. Lo que dispersó una diferencia de solamente 0,3 por ciento sobre lo del viernes pasado. Lo mejor de ello es que el signo resultó en positivo, sumando en vez de restarle.
• En la playa
Una amplia playa, apenas salpicada por cierto desembarco de órdenes, generó poco más de 15 millones de pesos de efectivo. Y si se quiere una visión de estadísticas simple, es como para decir que el mercado funciona con mitad de caudal local y, la otra, del exterior (el viernes se habían hecho unos 32 millones de pesos).
Comercial volvió a ser la figura de color, con 4% de aumento, rodeada de estelas grises que salieron a tomar un poco de aire...
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