15 de marzo 2007 - 00:00

Primero la cosecha, la huelga en abril

Alberto Fernández
Alberto Fernández
La protesta agropecuaria será definida antes de que termine marzo, aunque finalmente sería la Federación Agraria Argentina la primera entidad que realizará manifestaciones contra la política agropecuaria del gobierno. «Una serie de cosas no andan bien y se están dando las condiciones para que después que atravesemos la cosecha gruesa se den protestas masivas. Ya hay propuestas para hacer un tractorazo al Banco Nación», admitió ayer el presidente de la entidad, Eduardo Buzzi.

En tanto, con otro perfil, el malhumor del campo se concentró en la sede de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Un sismo atravesó ayer el seno de la entidad, la misma que dos meses atrás motorizó un paro agropecuario de alto acatamiento.

Asambleas, un cierre del diálogo con el gobierno y hasta propuestas de paro circularon en la mesa del consejo directivo. Pero, finalmente, sólo decidieron pedir una entrevista con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y la ministro de Economía, Felisa Miceli. Posiblemente sólo logren una reunión con el asesor de Fernández, Miguel Santiago Campos.

Los productores de entidades asociadas a CRA proponían una escalada de protestas para culminar, el mes próximo, en una nueva paralización total de la comercialización de materias primas y subproductos del campo; la entidad, orgánicamente, mostró fuertes divergencias internas (por caso, dirigentes santafesinos enfrentados con dirigentes bonaerenses).

En la decisión -que dejó varios heridos- ganó la postura de los «moderados», liderados por el presidente ruralista, Mario Llambías. Continuarán el diálogo con el gobierno aunque, en forma extraordinaria, CRA se volverá a reunir el 27 de marzo (nunca se reúne su consejo directivo dos veces en un mes). Allí podría salir finalmente la medida de fuerza que muchos productores reclaman a la dirigencia. De lo contrario, entidades como CARBAP decidirían -ya saben que dos días después, el 29 en Carhué- la modalidad de la protesta.

Las dos entidades más combativas y dispuestas a seguir solas en un «plan de lucha» son precisamente las más fuertes: CARBAP (Buenos Aires y La Pampa) y CARTEZ ( Córdoba y Región Centro), las que coincidieron en que «el tiempo se terminó». Ambas entidades propusieron medidas de acción gremial, aunque descartaron un paro en forma inmediata debido a que la mayoría de los productores se encuentra en pleno laboreo agrícola.

«Tenemos el mandato de los productores. Esto no va más... no podemos seguir sentados cuando continuamente y día tras día se avanza sobre cuestiones que nos perjudican: los mayores atributos a la ONCCA, el cierre de las exportaciones de trigo y el nombramiento de Miguel Campos como interlocutor del gobierno se suman a tantas medidas que se han tomado y que van en contra de la producción», admitía pocas horas antes del encuentro Martín Garciarena, vicepresidente de CARBAP.

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