Primeros sondeos probando el piso

Economía

El temeroso convoy bursátil mundial pudo atravesar otra población manteniendo un ritmo ascendente, aunque se sabe que recién resultan los primeros pasos para tratar de verificar que exista cierto piso confiable. Y a cada rueda con más logros de repuntes, se acrecienta también la surgencia repentina de corrientes vendedoras para «descremar» alguna utilidad corta, tras tanta sequía.

Cierre de octubre que fue negro, tan negro como los peores exponentes que la historia del Dow Jones, y que ya a punto de finalizar quiso suavizar el tono. También, semana previa a la máxima expectativa política en el Norte (y esto da para pensar bastante, en cuanto a querer dar cierto alivio, a un candidato tan golpeado). Como fuere, el rebote extendido en el rector mundial, les trajo bonanza semanal a todos. Y ayer volvieron a mejorar índices de todas las regiones. El Dow culminando con 2 por ciento de mejoría, que se tradujo 5 por ciento en el vecino Mexbol, subiendo la graduación en Brasil y con repunte de 7,5 por ciento.

Al Merval se le forjó un pasadizo de mano única, donde no había otra opción que plegarse nuevamente. Y resultó un saldo brillante en el Merval clásico, por conducto de las petroleras y el buen rebotar de Galicia, para llegar a 6 por ciento redondito. Cierre de 973 puntos, teniendo en la mira la meta de recuperar los «1.000» para subir de categoría. Expresión que invita a la metáfora, de mercado que parecía en el descenso directo y en esos días peleando «la promoción». Como en el fútbol, se ganan dos partidos -o ruedas- y se sale del agua; como el perder otro dos lo devuelve al fondo de la tabla. Un volumen a la mitad de lo anterior, con $ 106 millones de efectivo, volcó el mérito del lado de una oferta más vuelta a los principios racionales.

Cabe anotar que, en el listado de las locales, el brillo fue menos intenso y con sólo 4 por ciento de avance conjunto. Paso a paso, como en campo minado, los índices procuran devolver algo de lo tanto que quitaron en el año. Pero, siempre con la exposición a que toda noticia desagradable se convierta en una golpiza. Y así debe ser. La Bolsa, dando guerra.

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