15 de enero 2004 - 00:00

Privilegio o no del Fondo dirimen hoy

La demora del país en concretar una oferta seria tras la cesación de pagos ya comienza a acentuar los problemas: los acreedores de la Argentina se entrevistarán hoy con el juez Griesa de Nueva York, magistrado que tiene a su cargo las principales demandas en EE.UU. contra el país por el default. Se definirá si los pagos que el gobierno realiza al Fondo Monetario y a otros organismos pueden llegar a ser embargados por los bonistas. A tal punto llega la importancia de la resolución que se pueda adoptar hoy, que el Tesoro norteamericano y la Reserva Federal se presentaron espontáneamente en los últimos días ante el juez para recomendar mantener el status preferencial del Fondo Monetario. Dentro de dos semanas, Griesa decidirá, además, si comienza a embargar bienes argentinos u otorga una nueva prórroga. Hay temor en este sentido por el status de la sucursal del Banco Nación en Nueva York.

Con la presión del gobierno estadounidense, el juez neoyorquino Thomas Griesa deberá definir hoy en qué situación quedan los acreedores de la Argentina que no acepten la reestructuración de la deuda. De esta definición depende que los pagos que el gobierno argentino efectúe en el futuro al FMI, Banco Mundial, BID y a los acreedores que acepten los nuevos títulos no sufran embargos.

El magistrado recibirá hoy por la tarde en una audiencia al estudio jurídico que representa a la Argentina y a acreedores, entre ellos, el fondo EM Limited, que maneja Kenneth Dart, quien presentó una demanda por u$s 750 millones contra el país.

En el centro de la escena se encuentra el tratamiento de la cláusula «pari passu», que pone a todos los bonistas en pie de igualdad.
Por lo tanto, aquellos que no ingresen en la reestructuración de la deuda tendrían el mismo derecho a cobrar que los que sí aceptaron la quita, lo cual entorpecería cualquier intento de pago. En el medio de esta verdadera lucha entre acreedores, se encuentra el FMI, que también defiende su derecho a cobrar.

Las partes involucradas no descartan que Griesa defina una prórroga en esta definición, ya que en las últimas horas recibió varias presentaciones que lo llevarían a tomarse «más tiempo» para analizar la situación.

• Plazo

El juez, por otra parte, le había otorgado tiempo hasta fin de enero al equipo económico para que presente una propuesta concreta de reestructuración. Por lo tanto, dejó en suspenso hasta entonces la posibilidad de definir embargos contra el país. La cuestión que se tratará hoy será determinante para lo que pueda ocurrir dentro de un par de semanas con los posibles embargos.

Estas son las distintas posiciones que se presentaron ante la Justicia neoyorquina:

Gobierno argentino:
a través del estudio de abogados que representa al país en Nueva York, Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton presentó el 12 de diciembre pasado un escrito en el que solicita al juez Griesa una aclaración sobre los alcances de la cláusula «pari passu». Según esta presentación, en caso de autorizarse a los acreedores que no acepten la reestructuración, la posibilidad de cobrar sus títulos «podría forzar a la Argentina a entrar en default con el FMI y otros prestamistas de última instancia». Además, señala que podría «bloquearse cualquier plan de reest ructuración». Este pedido de aclaración resultó sorpresivo porque, en realidad, se suponía que el tema sería tratado una vez que la Argentina hubiese presentado un plan concreto de reestructuración. El temor del equipo económico es que los pagos que en el futuro efectúe a organismos multilaterales o incluso a los bonistas que hubiesen aceptado la reestructuración de la deuda sean embargados.

Estados Unidos:
en los últimos diez días hubo presentaciones del Departamento del Tesoro y de la Reserva Federal, de la mano del propio Alan Greenspan, tal como adelantó ayer Ambito Financiero. También hizo lo propio una asociación de bancos. En estos escritos, le explican al juez el serio perjuicio que causaría «al sistema internacional de pagos» que las cancelaciones que se efectúan a organismos internacionales puedan ser sujetas a embargo. «Los organismos financieros tienen un rol crítico para la resolución de las crisis de deudas soberanas.» Así, procura mantener el status de acreedor privilegiado de organismos como el FMI, que puede cobrar pese a que existan otros acreedores en default. Además, se explica que el gobierno estadounidense está proponiendo la inclusión de Cláusulas de Acciones Colectivas (CAC) en las emisiones de nuevos bonos para facilitar las reestructuraciones con la aceptación de una mayoría cercana a 75 por ciento de los bonistas. Hoy se requiere unanimidad para reestructurar cada serie de títulos.

Acreedores:
también elaboraron un informe que procura lo contrario de los anteriores, es decir, que la Justicia acceda a embargar bienes argentinos y que considere válida la cláusula «pari passu». Plantean que los bonistas que no acepten la reestructuración también tienen derecho al cobro. Y se amparan en una resolución de un juez belga que le incautó a Nicaragua un giro a favor de sus acreedores, que terminó en manos de bonistas que poseían papeles en default.

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