11 de diciembre 2002 - 00:00

Puede beneficiar el futuro del Mercosur

La designación de Antonio Palocci como ministro de Hacienda de Brasil no sorprendió al mercado, que especulaba con que también podría ocupar la clave cartera de Planeamiento. De todos modos, existe consenso en que será fundamental el equipo técnico que lo acompañe, dado que no es un experto en economía como su antecesor Pedro Malan y además tiene un marcado perfil político.

Para el economista Juan Soldano Deheza, de la consul-tora Cátia Vasconcelos, «el nombramiento de Palocci puede ser más beneficioso para la Argentina en términos de la idea de Mercosur que tiene Lula Da Silva». Porque debería estar consustanciado con el pensamiento de Lula sobre el futuro del Mercosur, agregó. «Si hubiera sido un hombre del mercado financiero el reemplazante de Malan, ello complicaba el Mercosur», sostuvo Soldano, quien ponderó el hecho de que Palocci está más vinculado al sector real de la economía. Sin embargo, esto también le puede jugar en contra, porque el flamante ministro fue intendente de un municipio rico y conservador, donde los ingenios azucareros son muy poderosos, Riberao Preto, cerca de San Pablo. Allí, tras ser reelecto Palocci, armó una estructura entre el sector público y privado con una fuerte orientación fiscalista y privatizadora que le valió pelearse con la bancada del PT.

«Palocci llega al cargo porque tiene dos atributos: es de íntima confianza de Lula, y fue quien desarrolló el diálogo entre el PT con el sector financiero y empresario»
, dijo Soldano.

Quien hasta ahora ocupaba el puesto de coordinador del equipo de transición, es considerado un fiscalista casi ortodoxo que no se cansó de ponderar la necesidad de tener equilibrio fiscal y superávit fiscal, y acordar con los ajustes del FMI.

Tanto diputado como intendente, Palocci ganó cierta trayectoria administrativa y fiscal. Es considerado un buen negociador con el sector privado.

Palocci
ahora, como ministro de Hacienda, será quien arbitre las diferencias entre las distintas líneas políticas de la disímil coalición que armó Lula. Para ello deberá contar con gente muy idónea en tres cargos: el secretario ejecutivo del ministerio, que es una especie de vice-ministro; el titular de la Receita Federal (la DGI brasileña), y el secretario del Tesoro que administra la deuda.

Por el momento, se menciona a Arno Agustín como posible secretario del Tesoro, tras dejar la Secretaría de Finanzas del PT en Rio Grande do Sul. Para reemplazar a Everardo Maciel, en la Receita, le solicitaron a él que recomiende su sucesor dentro de la línea del organismo que tiene un marcado sesgo peteísta.

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