Ralea la inversión y fugan capitales
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La canasta básica subió 2,2% en julio: una familia necesitó más de $1.560.000 para no ser pobre
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La inflación volvió a superar el 2% en julio y ya acumula casi 20% en siete meses
Si se profundiza en el análisis del balance de pagos, se pueden apreciar incluso signos persistentes de desinversión por parte de las multinacionales con filiales en el país: las remesas de utilidades han alcanzado desde el año pasado niveles récord del orden de 2% del PBI, duplicando lo que giraban en los infames años 90. Téngase en cuenta que los giros por utilidades e intereses a las casas matrices fueron más de dos veces y media lo que ingresó como inversión.
Si nos atenemos a los particulares residentes en el país, pese a la estabilidad cambiaria que mostró el primer semestre, se habría continuado egresando capitales por unos u$s 600 millones entre abril y junio (número estimado, pues aquí sí el INDEC prefirió no brindar esta información).
De esta forma, los argentinos mantendrían hoy activos financieros externos por casi u$s 135.000 millones. Cifra formidable, por cierto, y sólo empañada por el tamaño alcanzado por nuestra deuda pública. A setiembre de 2006 (último dato informado en el balance de pagos), el total de la deuda sin atrasos del gobierno ascendía a u$s 97.842 millones más una letra con el BCRA por u$s 9.530 millones por la precancelación al FMI. Para llegar a la deuda pública total aún hay que adicionar:
a) la deuda con atrasos, que a marzo 2005 (último dato, no incluye ajustes ni intereses) sumaba u$s 43.674 millones; b) la deuda contingente por arbitrajes en el CIADI, por unos u$s 20.000 millones; y c) otros u$s 19.900 millones de deuda cuasifiscal (del BCRA) a fin de marzo.
Todo ello representa la bicocade u$s 190.946 millones. Cabría aún sumar la deuda contingente que representan los cupones indexados por el PBI emitidos para la reestructuración de la deuda y los generosos préstamos recibidos del monarca bolivariano durante el corriente año para arribar a la deuda total.
El Presidente a esta política la llama "desendeudamiento". Será por esto, tal vez, que él mismo advirtió alguna vez que hay que juzgarlo por lo que hace y no por lo que dice. ¿ Algunas mentiras, tal vez?



