22 de julio 2005 - 00:00

Rato: "Deben ser razonables"<br>Kirchner: "No vamos a ceder"

No podía ser peor el inicio de las negociaciones con el FMI, por lo menos en lo que se refiere a las apariciones mediáticas. Ayer se cruzaron el Presidente, Néstor Kirchner; y el titular del FMI, Rodrigo de Rato, quien le pidió al gobierno que «sea razonable» con los bonistas que no ingresaron en el canje y dejó claro que darles una nueva oportunidad será un punto central en la discusión. Además, lo ya clásico: la necesidad de controlar la inflación y arreglar con privatizadas. Kirchner respondió rápidamente y aseguró que «no está dispuesto a ceder nada» en la negociación. Mientras tanto, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, culmina hoy su misión de tres días en Washington, donde se reunió con distintos funcionarios del FMI, aunque la discusión tiene por ahora más ribetes políticos que técnicos. Así será muy difícil avanzar con el acuerdo antes de las elecciones del 23 de octubre.

Kirchner habló ayer delFMI desde una tribunaen el acto proselitistaque se llevó a cabo enBalcarce. El Presidentesalió a condicionar lasdiscusiones con elFondo al señalar: «Novamos a negociarcediendo nada de loque le corresponda a laArgentina».
Kirchner habló ayer del FMI desde una tribuna en el acto proselitista que se llevó a cabo en Balcarce. El Presidente salió a condicionar las discusiones con el Fondo al señalar: «No vamos a negociar cediendo nada de lo que le corresponda a la Argentina».
El director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, pidió al gobierno argentino que «enfrente de manera razonable» a los bonistas que no entraron en el canje de la deuda, ya que uno de los requerimientos del organismo es que exista «buena fe» en las negociaciones.

El funcionario realizó estas declaraciones a una agencia internacional de noticias en el mismo momento en que el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, en Washington ya negocia para alcanzar un nuevo acuerdo. Hoy sería el último día del funcionario en la capital estadounidense, pero todo aún permanece en terreno preliminar.

Rato se preocupó por dejar claro que solucionar el tema de los acreedores que no ingresaron en el canje será una de las condiciones para destrabar las negociaciones.
Sin embargo, el gobierno sigue mostrándose reacio a dar una nueva oportunidad a los acreedores que no aceptaron la oferta.

• Planteo

Nielsen mantuvo una serie de reuniones con el director del departamento occidental del FMI, Anoop Singh, y técnicos del organismo. Su misión finalizaría hoy y consistió más que nada en plantear cuáles serán los temas centrales de la discusión. El gobierno procura refinanciar vencimientos por u$s 12.000 millones en los próximos tres años, aunque lo más probable es que el Fondo sólo consienta financiar una parte de esto y continúe cobrando en efectivo por el resto.

En el canje quedó 23,85% de la deuda sin reestructurar, representando casi u$s 20.000 millones.
Para el Palacio de Hacienda, se trata de un «pasivo contingente» que no está incluido en el cálculo de deuda tras la reestructuración. Sin embargo, admiten que aplicando la misma quita que al resto de los títulos que sí entraron en la operación equivaldría a cerca de u$s 6.600 millones.

«Hemos dicho que la buena fe (en las negociaciones) era parte de los requerimientos del Fondo y hemos insistido que el gobierno argentino debe enfrentar a quienes rechazaron el canje de una manera razonable.»


• Exigencia

Si bien reconoció que no hay una propuesta concreta respecto de los pasos por seguir con los bonistas que no aceptaron, Rato fue terminante a la hora de exigirle al gobierno argentino: «Nadie puede negar que esos acreedores existen (...) y no pienso que el gobierno argentino vaya a simular que no tienen sus derechos. Así que debe haber una solución razonable para eso, y es por lo que estamos abogando».

Rato reconoció que la situación económica se ha vuelto «más normal» en la Argentina tres años después de la crisis, pero subyacen aún grandes desafíos para mejorar su potencial de crecimiento. Justamente, el directorio del FMI en la última discusión mantenida sobre la Argentina enfatiza que lo visto hasta ahora es una fuerte recuperación, pero que todavía falta mucho para alcanzar un crecimiento sostenido.

«Estamos yendo hacia una situación nueva que es más normal -enfatizó Rato-pero es muy, muy desafiante.»
Entre los temas que el país tiene por delante citó el nivel alto de la deuda y aseguró que «requiere un cierto tipo de política presupuestaria, porque debes tener recursos para enfrentar esta deuda».

Justamente, uno de los puntos en los que más insisten los técnicos del Fondo es en la necesidad de que la Argentina mantenga un superávit fiscal que no baje de 4,5% del PBI.

Sin embargo, el gobierno se niega a aceptar estas exigencias e insiste en que el verdadero nivel sostenible de ahorro es 3%.

Para que no queden dudas respecto de los requerimientos del FMI, Rato aseguró que está «muy dispuesto» a negociar con la Argentina, pero que las políticas estructurales «deben formar parte» de cualquier acuerdo.


El Fondo ya señaló en reiteradas oportunidades que las reformas en los sectores fiscal, bancario, y de empresas de servicios públicos, y la mejora en las relaciones con los acreedores eran importantes para asegurar una recuperación duradera en la Argentina.

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