Rebote y apuesta a que mejore todo

Economía

Casi una ironía: en la misma jornada en que casi medio millón de neoyorquinos se encontraron sin luz (en el momento de escribir estas líneas no se sabía el porqué), las acciones del sector energético fueron (merced a la suba del precio del petróleo, que cerró en u$s 68,97 por barril) uno de los factores más importantes para que el Promedio Industrial rompiera la racha de tres bajas consecutivas de la cual venía, trepando 0,68 por ciento a 13.427,73 puntos.

Si bien este número puede dar idea de cierto optimismo (ayer los tres principales indicadores bursátiles pasaron al lado ganador en lo que va de la semana), la verdad es que las cosas no fueron fáciles. De hecho, hasta poco antes de las dos de la tarde las cartas parecían estar echadas a favor de un cierre perdedor, que finalmente no se dio. Sin negar su efecto (Exxon fue la estrella del día y curiosamente General Motors quien la secundó, junto a Merck, que podría beneficiarse con sus últimas píldoras contra la diabetes), se puede minimizar un poco el tema de la suba del crudo para explicar el impulso alcista, ya que desde temprano venía ganado terreno.

Es cierto que las tecnológicas también aportaron lo suyo (el anuncio de que las ventas de Oracle están creciendo más de lo que se estimaba impulsó a Intel), haciendo que el NASDAQ ganara 1,21%, pero en esto hubo mucho "olor a corrección" tras las bajas de las últimas semanas. Tal vez lo más llamativo y lo que mejor explica el repunte de la tarde fue la tasa que -por entonces rondaba a 10 años el mínimo de la jornada en 5,043%- comenzó a trepar cerrando en 5,093%, prácticamente el máximo del día, pero debajo del cierre del martes. Esto fue tal vez el mejor reflejo para los inversores de que los bonos del Tesoro no se están utilizando como refugio de última instancia y que la crisis de los hedge funds estaría encontrando una solución.

De manera más sutil -sea por la situación económica o por la crisis de los fondos-, las operaciones de futuros de tasa comenzaron a incorporar una chance de 56% a un recorte del costo del dinero para diciembre, cuando dos semanas atrás esta probabilidad se evaluaba en no más de 12%. Veremos hoy qué nos regala la Fed.

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