20 de agosto 2003 - 00:00

Reclamaron por default más de 400 ahorristas

«Hoy somos considerados acreedores de segunda por el gobierno argentino, que, hasta hace unos años, alentaba la compra de títulos públicos en una página en Internet y calificaba esta actitud de patriótica por estar contribuyendo a financiar a la Nación.» La frase pertenece a un tenedor de bonos argentinos en default que no ocultó su enojo con el gobierno argentino durante una reunión que se realizó ayer en un céntrico hotel porteño.

Bajo el lema «La reestructuración de la deuda y los derechos de los inversores argentinos», se congregaron más de 400 ahorristas argentinos que se vieron perjudicados por el default de los títulos públicos y le reclamaron al gobierno que acelere la presentación de la propuesta de renegociación de la deuda.

Durante el encuentro, expusieron los especialistas en temas legales y financieros Eugenio Andrea Bruno, Claudio Zuchovicki y Andrés Mac Gaul, este último en representación de la Asociación de Damnificados por la Pesificación y el Default.

• Lentitud

En la reunión, tanto los oradores como los ahorristas -a través de sus preguntas y comentarios- dejaron en claro que la lentitud del gobierno en la renegociación está haciendo mermar sensiblemente las posibilidades de cobrar la mayor parte de sus tenencias. «Hoy el gobierno tiene un contexto propicio, con precios de commodities en alza y bajas tasas internacionales, pero esto se puede revertir rápidamente y dejaríamos pasar una gran oportunidad», razonó un tenedor de bonos en cesación de pagos.

En este sentido, Bruno precisó durante su alocución que «actualmente hay demandas contra la Argentina por u$s 900 millones sólo en Nueva York, pero esta cifra podría seguir creciendo si el gobierno continúa demorando la renegociación de la deuda en default». Asimismo, recordó que «más de 60% de la deuda externa está en manos de los ahorristas argentinos, por lo que no es tan externa como normalmente se piensa».

La mayor parte de los damnificados cargó sus tintas contra la creciente emisión de BODEN por parte del gobierno, que, según cálculos extraoficiales, ya alcanzaría los u$s 26.000 millones. «El hecho es que, mientras el gobierno salió al rescate de los ahorristas cuyos depósitos quedaron atrapados en el 'corralón' y emitió BODEN para compensarlos, a nosotros, que compramos bonos directamente emitidos por ellos, nos quieren aplicar una enorme quita», sintetizó otro participante de la reunión.

En tanto, Bruno fue más allá y aseguró que «el Estado argentino no se puede comportar por siempre como si fuera un fugitivo internacional. Si el país desea en algún momento volver a insertarse en el contexto económico internacional, deberá comenzar a regularizar su situación. Si no, seguirá como hasta ahora, en una situación donde la fragata Libertad no puede amarrar en puertos alemanes por temor a ser embargada».

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