«La Casita
», en
Esmeralda
130.
También se
subastan
cinco pisos
de la torre
adyacente y
el sótano,
planta baja
y dos pisos
donde
funcionaba
el Banco
General de
Negocios.
«La Casita», un lugar que ya es parte de la historia del mercado financiero argentino, se subasta: hoy desde las 9:00, en la Corporación Argentina de Rematadores, los martilleros José María García Arecha, Lorenzo Ezcurra y Alberto Quinteros sacarán a la venta lo que fuera la sede del Banco General de Negocios, la fallida entidad financiera de la familia Rohm.
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No sólo el histórico inmueble de Esmeralda 130 será vendido al mejor postor: también se rematarán la sede del BGN propiamente dicha -sótano, planta baja y pisos 1° y 2° de la Torre Esmeralda, levantada al costado de «La Casita»- el pent house de esa torre -pisos 23 y 24-y las plantas 3°, 4°, 6° y 11° de ese edificio. «Todas son del BGN, y hay una más (el séptimo) que se reserva para más adelante», dijo García Arecha en diálogo con este diario.
El ex senador radical por la Capital Federal recordó que la Torre Esmeralda se construyó alrededor del inmueble que fuera la primera casa de la familia Rohm (lo que con el tiempo daría en llamarse «La Casita»). «En la torre hay varios pisos ocupados por la ONU y el BID, pero también por Capital Markets de Argentina (la consultora del ex Banco Central Ricardo Cairoli)», revela García Arecha. «Por eso, es muy difícil estimar quién comprará algunos de los pisos. Hemos sido visitados por varios posibles interesados, pero aún no sabemos cuáles iban en serio.»
Cada una de las plantas de 451 m2 se ofrecerá por una base de entre u$s 288.00 y u$s 358.000. Los aspirantes a quedarse con el pent house (700 m2) deberán partir desde u$s 732.000. Quienes pretendan comprar la unidad que conforman «La Casita» --que cuenta con dos patios coloniales y una superficie cercana a los 600 m2- la planta baja, los dos primeros pisos de la torre y el sótano, que alberga un tesoro de 300 metros cuadrados, deberán estar dispuestos a pagar al menos u$s 2 millones.
No sólo por su precio será el lote más difícil de colocar: además del valor solicitado como base, sólo un banco que necesite una nueva sede central podría estar interesado en un inmueble como el descripto, que albergaba la casa matriz del BGN, por lo que el espectro de aspirantes se achica.
La entidad de los Rohm, cabe recordar, entró en crisis en 2002 luego del «corralito» y poco tiempo después le fue decretada la quiebra. El producido en la subasta de hoy se destinará a pagar deudas de esa quiebra. El remate será a mano alzada, por lo que casi de inmediato se conocerá a los compradores. «Lo último que saldrá a la venta es la unidad bancaria más 'La Casita'», dice García Arecha. Lo mejor, como siempre, al final.