24 de febrero 2005 - 00:00

Riesgo argentino poscanje bajaría casi 4.500 puntos

Madrid, España - La idea de tomar medidas para frenar el ingreso de capitales extranjeros temporarios, como evalúa el Banco Central, tiene una efectividad «dudosa» para la Argentina. Así lo cree José Luis Escrivá, el economista jefe del Grupo BBVA, basándose en que en Chile este sistema no tuvo resultados notables y por eso se dejó de lado.

En una conferencia en esta ciudad, donde habló sobre las claves del crecimiento económico en América latina, Escrivá dijo que «hay una propensión a la apreciación del peso. Y el mecanismo aplicado para mantener el valor del dólar puede ser preocupante. Con un valor del dólar alto se gana competitividad, pero no sea que la situación confortable se agote por un proceso de inflación que llegue a dos dígitos».

• Puntos salientes

Estas fueron las principales declaraciones del economista ayer.

• El Fondo Monetario entenderá que en la Argentina hay estabilidad fiscal y que debe dejar que el país identifique un instrumento monetario adecuado. Un régimen de objetivos de inflación no dogmático puede ser un buen acuerdo con el organismo. Puede ser una oportunidad para llevar adelante reformas macroeconómicas e institucionales que permitan crecer al país más de 3% pautado.

Los cambios que debe encarar la Argentina después de concluir el proceso de canje de deuda deben enfocarse a reconstituir confianza para el desarrollo de la actividad empresarial, para la atracción de inversión extranjera.

Pero también hay argentinos que tienen riqueza acumulada en dólares y hay que intentar que esos ahorristas inviertan en el propio país.

• Ahora la entrada de capitales extranjeros en la Argentina no es un problema. Implementar barreras a la chilena puede ser de dudosa eficacia. Hay que discriminar qué tipo de capitales se van a restringir y eso no es evidente.

El tipo de cambio real de la Argentina debe calcularse de acuerdo con el conjunto de monedas y no sólo contra el dólar. El exceso de focalización con la divisa estadounidense no fue una buena elección para la Argentina en el pasado.

• Hay una propensión a la apreciación de la moneda. Pero el mecanismo para mantener el valor del dólar puede ser preocupante. Por el valor alto se gana competitividad, pero no sea que la situación confortable se agote por un proceso de inflación que llegue a dos dígitos.

Después de que se salga del default, el gobierno argentino debe concentrarse en convencer a los inversores sobre la seguridad a mediano plazo. En eso el programa económico es fundamental. Si es ordenado, yo sería optimista.

• Es difícil cómo evaluará el mercado el riesgo de los nuevos bonos tras la reestructuración de deuda. Teniendo en cuenta a los BODEN (que pueden ser referencia) estaría cercana a los 600 puntos básicos.

Las previsiones de crecimiento para la Argentina en 2005 son de 6,3%, mientras que el promedio de Latinoamérica es 4,2%. Pero por primera vez en un cuarto de siglo, todos los países de la región crecerán de manera sincronizada. El precio de las materias primas disminuirán pero se mantendrán por encima de los niveles observados en 2003. Al final de 2005, se encontrarán en los niveles de principio de 2004, que son elevados.

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