17 de marzo 2003 - 00:00

Riesgoso: gobierno gastó más con la excusa del dólar bajo

Siguen trascendiendo medidas claramente impulsadas por la proximidad de las elecciones. Los subsidios se están extendiendo a todas las áreas posibles: bajo la figura de ayuda a universidades nacionales, se giraron fondos a distritos clave del conurbano como lo son Lanús y Tres de Febrero, entre otros. La semana pasada, el Congreso aprobó que el dinero para pagar el incentivo a docentes surja de lo que recaude el próximo gobierno del impuesto al cheque. Hay más: Roberto Lavagna quiere aumentar la venta de autos y la construcción con los BODEN, sacrificando también recaudación futura.

Siguen trascendiendo medidas claramente impulsadas por la proximidad de las elecciones. Los subsidios se están extendiendo a todas las áreas posibles: bajo la figura de ayuda a universidades nacionales, se giraron fondos a distritos clave del conurbano como lo son Lanús y Tres de Febrero, entre otros. La semana pasada, el Congreso aprobó que el dinero para pagar el incentivo a docentes surja de lo que recaude el próximo gobierno del impuesto al cheque. Hay más: Roberto Lavagna quiere aumentar la venta de autos y la construcción con los BODEN, sacrificando también recaudación futura.

Más allá del aumento en las partidas de las universidades de Lanús y Tres de Febrero, y otros $ 15.812.058 destinados a universidades sin discriminar el destino específico, hubo aportes especiales a distintos ministerios y recortes varios.

Las planillas reflejan claramente una disminución en todas las partidas de gastos que deben realizarse en dólares. Muy peligroso resulta que se haya tomado inmediatamente a favor de la diferencia de haber proyectado esos gastos con un dólar a $ 3,4, como se hizo en el presupuesto, contra un nuevo cálculo que lo fija en $ 3,20, gracias a la euforia de Roberto Lavagna que no cree que la divisa vuelva a los valores del año pasado.

Así, se han reducido las partidas destinadas a los aportes que debe pagar el país, por ejemplo, a la Unesco, Organización de Estados Americanos, Organización de Estados Iberoamericanos -todos programas a cargo del Ministerio de Educación-, y todo pago a organismos internacionales ya que, para decirlo claramente, en pesos resulta más barato pagar esos compromisos por la baja del dólar.

Otro caso visible es el de los pasajes y viáticos al exterior. Como hubo diferencia a favor en los precios en dólares, el gobierno se apuró en tomarla a su favor y redistribuirla. En ese camino perdieron las misiones al exterior de las Fuerzas Armadas y la Cancillería, los alquileres, mantenimiento, limpieza y contratación de personal fuera del país, que de ahora en más deberán comenzar a rezar para que el dólar no suba nuevamente si quieren seguir percibiendo los mismos montos que en la actualidad.

El problema que surge claramente es que si en algún momento el dólar vuelve a ubicarse por encima de los $ 3,20, algo que no sería extraño que suceda durante o después del proceso eleccionario, la nueva administración deberá conseguir nuevamente fondos para cubrir la diferencia y pagar esos gastos, ya que el ahorro producido por la baja del dólar se gastó en un monto cercano a $ 140 millones.

De allí se consiguieron recursos para financiar los aumentos en los presupuestos del Poder Judicial, bomberos voluntarios y universidades, que habían sido dejados afuera del Presupuesto 2003 cuando éste era vigilado por la misión del FMI en la Argentina.

Pero esta corrección en el tipo de cambio no es el único efecto que produce el decreto. En el cambio ganaron la Jefatura de Gabinete y el Ministerio del Interior, que para distintos programas sumaron $ 11.200.000 y, por ejemplo, otros $ 10.500.000 el Ministerio de Justicia.

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