7 de octubre 2002 - 00:00

Rigen ya normas para reestructurar deudas

Montevideo (de nuestra agencia) - Rigen desde hoy las medidas aprobadas por el Banco Central del Uruguay (BCU) para facilitar la reestructuración de las deudas bancarias en dólares. En tanto, los deudores realizaron ayer una movilización y entregaron un petitorio en la residencia presidencial reclamando una solución general para su situación.

En el Partido Nacional, socio en la coalición de gobierno, se analizan medidas parlamentarias para atender el problema de las deudas en dólares.

Autoridades del Banco Central anunciaron el viernes que desde hoy rige una serie de medidas para facilitar la reestructuración de deudas, teniendo en cuenta el nuevo escenario que se plantea a acreedores y deudores después de la liberación del tipo de cambio a fines de junio de este año. Se reitera que el gobierno de Jorge Batlle no intervendrá en los contratos entre particulares (en este caso bancos y deudores) pero se modifican algunas normas para permitir a las instituciones negociar reestructuraciones sin que ello se transforme en un costo mayor por el cambio de la categorización del deudor.

Se decidió además que los créditos hipotecarios por los cuales el deudor todavía deba pagar cuotas durante más de cinco años, y que estuvieran vigentes al 31 de diciembre de 2001, podrán ser refinanciados con cuotas que no amorticen capital, siempre que éstas cumplan con al menos 60% de los intereses devengados, de acuerdo con las nuevas condiciones pactadas, y que la deuda no se incremente más de 10% al final de los dos años.

El superintendente de Instituciones de Intermediación Financiera, Fernando Barrán, indicó que las medidas apuntan a «facilitar un marco para alentar una reestructuración» con lo cual los bancos verán reducidas las exigencias que se les imponen en cuanto al nivel de provisiones. Esto quiere decir que en algunos casos no tendrán que constituir los montos de capital que habitualmente deben mantener inmovilizados, para atender la eventual incobrabilidad de un crédito, explicó el funcionario.

Además de las condiciones de los préstamos para vivienda serán modificadas aquellas de los créditos vencidos por los cuales se hubiesen pagado 35% o menos de los intereses devengados entre la fecha de efectuado el préstamo y la fecha de la renovación o reestructuración. Cuando el deudor hubiese pagado 35% de los intereses y tuviera una calificación mínima de 3 (las calificaciones van de 1 a 5 correspondiendo los números más altos a los préstamos más riesgosos), si reestructura podrá recibir una calificación de 2 que podrá mejorar luego de pagar cuatro cuotas o durante un año (el menor lapso de ambos). En este caso, después de cumplido el período de gracia, el banco podrá desafectar provisiones de inmediato.

• Calificación

Hasta ahora la norma indicaba que todos los créditos reestructurados eran calificados 3,4 o 5. Los calificados con un nivel de 3 obligan a una provisión equivalente a 20% de los préstamos, en la moneda en que hubiesen sido contraídos. Para los 4 o 5 se requieren porcentajes mayores, que llegan hasta 100%.

En todos los casos, la reestructuración surgirá de un acuerdo de partes y
se reconoció que existen instituciones financieras privadas que ya están abordando el problema con sus deudores. «Queremos hacer coincidir incentivos para facilitar una reestructuración amigable y voluntaria. El negocio de los bancos no es ejecutar a los clientes sino cobrar los créditos. Queremos que sea negocio reestructurar», dijo Barrán. Agregó que se busca fortalecer a los bancos e incentivarlos a conceder nuevos créditos.

Las modificaciones alcanzan a las deudas contraídas tanto por particulares como por empresas, pero no a los préstamos otorgados de instituciones cuya actividad está hoy suspendida. Sin embargo, ya se pueden iniciar gestiones por parte de los deudores ante estos bancos, adelantando la eventualidad que puedan ser reabiertos al finalizar el plazo de suspensión a fines de este mes.

«La eventual desafectación de provisiones asociada a la mejora en la calificación de riesgo del deudor reestructurado y el tratamiento favorable para los intereses devengados representan incentivos adicionales para que las instituciones financieras opten por refinanciar deudores en lugar de ejecutar sus garantías», explicó el superintendente de Instituciones de Intermediación Financiera.

No descartó asimismo que puedan instrumentarse otras medidas
tendientes a facilitar reprogramaciones y a incentivar la concesión de préstamos nominados en unidades indexadas, que se hacen efectivos en moneda nacional con un mecanismo de ajuste según la variación de los precios al consumo.

En Uruguay
más de 80% de los créditos bancarios está pactado en dólares y la cotización de la divisa ha sufrido un incremento superior a 100% desde comienzos de este año, en especial a partir de la libre flotación resuelta desde el 20 de junio en el mercado cambiario. Las asociaciones de deudores en dólares se reunieron ayer en varios puntos de la capital y marcharon luego hasta la residencia presidencial, entregando un petitorio al presidente Jorge Batlle para que se arbitren mecanismos para reducir el incremento que observaron las deudas en los últimos meses.

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