6 de noviembre 2002 - 00:00

Rocca: "El próximo gobierno también será de transición"

Las cabezas de dos de los mayores grupos empresarios de la Argentina coincidieron en que la devaluación no es un instrumento suficiente «per se» para incrementar las exportaciones. Sin embargo, tanto Paolo Rocca (Techint) como Luis Pagani (Arcor) expresaron su confianza en que la Argentina retomará el rumbo del crecimiento «antes de lo que muchos pronostican» (Rocca).

Pero el hombre de Techint tuvo una dura definición de cara al futuro inmediato, al afirmar que «el próximo gobierno también será de transición», lo que dejaría mal parado -al menos a los ojos de ese megagrupo nacional- al presidente que surja en los comicios que se celebrarán en 2003.

• Diferencias


Rocca también dedicó un párrafo a marcar sus diferencias (ya públicas) con Héctor Massuh, presidente de la Unión Industrial Argentina, al asegurar que «no hace falta reformar la Constitución Nacional: basta con aplicar la actual». Como se recordará, Massuh había sugerido la posibilidad de pensar en reformar la Carta Magna la semana última, durante la Conferencia Industrial de la UIA.

Los empresarios hablaron en el marco del seminario organizado por Naciones Unidas y CEPAL frente a un millar de colegas, funcionarios públicos, políticos y economistas que colmaron el salón Libertador del Sheraton Hotel. Entre los presentes pudo verse a los radicales Jesús Rodríguez, Nicolás Gallo y Débora Giorgi; Eduardo Hecker (secretario de Finanzas de Aníbal Ibarra) y el diputado Darío Alessandro por los frepasistas. Nicolás Weizs-Wassing fue la sucinta representación del menemismo económico. También estuvieron Mario Vicens (titular de ABA), Julio Werthein, Aldo Roggio, Eduardo Baglietto, Raúl Fiscalini, Ricardo Kesselman, Enrique Mantilla (cámara de exportadores), Julio Massara (secretario PyME), Saúl Rotzstain y Roberto Favelevic, entre muchos otros.

Veamos los principales conceptos volcados por los dos empresarios:

PAOLO ROCCA


• El próximo gobierno también será de transición. Será su tarea reconstruir las instituciones, poner en marcha el sistema financiero y organizar un Estado que haga lo que se le pide: que regule los mercados, y brinde salud, educación y seguridad.

• No hace falta cambiar la Constitución Nacional: basta con aplicar la actual.

• La prioridad debe ser reducir el desempleo y hacer que el país sea más gobernable.

• Hay que renegociar la deuda, alcanzar un crecimiento del PBI y exportar a fin de poder cumplir con esas obligaciones.

• Y recuperar paulatinamente el tipo de cambio.

• El tipo de cambio bajo ayuda pero no resuelve todo, si no hay otras condiciones que garanticen la estabilidad.

• Vivimos en medio de una gran incertidumbre política, pero la economía ya tocó fondo: una salida exportadora podría hacernos crecer por encima de lo que se piensa y están dadas las condiciones para que el país se reactive.

• La salida de la convertibilidad fue la peor imaginable. Tenemos que salir de este desastre, porque estamos en una situación distinta del resto de los países del mundo.

• La Argentina tiene capacidad productiva ociosa para salir. Los años noventa no fueron una década perdida; hubo inversiones en capital productivo muy importantes.

• La recuperación se basará en las exportaciones, hasta tanto se revierta el flujo neto de capital.

• Pero la capacidad no utilizada ronda 35%. Se puede soportar dos años sin inversiones por la modernización y las inversiones que se hicieron en la década pasada.

• Esto, sólo si hacemos bien las cosas para que vuelvan las inversiones, y hacer crecer la demanda para que se recupere el empleo.

• En un contexto político previsible, las exportaciones pueden crecer a ritmo sostenido: de hecho, se duplicarían en cinco o seis años, y el PBI aumentaría 6 o 7% anual, lo que a su vez se traduciría en una fuerte baja del desempleo.

• Hoy es el momento de invertir en equipos y capacidad productiva, a fin de estar listos para dentro de dos o tres años soportar el esfuerzo exportador. Ejemplo: desde 1985 Techint lleva invertidos u$s 3.650 millones, y pasamos de exportar u$s 170 millones a u$s 1.100 millones anuales.

• La Argentina tiene la capacidad de sorprendernos, sin revoluciones ni acciones heroicas. Sólo hace falta capacidad de administración, reglas de juego claras, estabilidad política y un horizonte de que cumpliremos con nuestras obligaciones.

LUIS PAGANI


• No hace falta un tipo de cambio alto para exportar productos manufacturados. A pesar de la devaluación, este año las exportaciones no fueron el motor de la economía.

• En 51 años nuestro grupo creció y se orientó hacia el mundo, pero este proceso fue sustentado en el acceso al crédito.

• Es posible desarrollar empresas argentinas que generen valor. Un grupo 100% argentino puede competir y penetrar mercados externos con productos de valor agregado.

• En este sentido, la confección de un plan de posicionamiento nacional no puede esperar más.

• Los empresarios debemos hacer todo lo posible para mejorar la calidad de vida de nuestro población, reinvirtiendo las utilidades y generando empleos.

• No podemos desconocer la magnitud de la crisis a la que ha sido empujado nuestro país. La cesación de pagos y la devaluación han transformado a la Argentina en un país sin crédito y sin confianza en el mundo.

• Tampoco debemos engañarnos a nosotros mismos pensando que hemos superado la crisis y que ya estamos en condiciones de despegar nuevamente como si nada hubiese pasado.

• El restablecimiento de un mercado de capitales y de un sistema financiero sólidos y comprometidos con el financiamiento de la actividad productiva es una condición necesaria para iniciar el camino de la recuperación.

• Es preciso normalizar cuanto antes la actividad bancaria y alentar la vuelta del crédito a costos internacionalmente competitivos, en especial para las PyMEs.

S.D.

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