28 de febrero 2001 - 00:00

Rodríguez: el caso de Pou complica la autonomía de AFIP

El titular de la AFIP, Héctor Rodríguez, confirmó ayer a este diario que los ingresos tributarios de febrero reflejarán la falta de crecimiento de la economía: la recaudación habría subido sólo 1,5%, contra igual mes de 2000. Los analistas del mercado esperaban 3% de crecimiento. Mañana se dará el dato final. Si bien hay un aumento, se debe tener en cuenta que el año pasado no había moratorias ni planes de pago, que sí se suman ahora, con lo cual el incremento está neutralizado. Prudentemente, Rodríguez no relaciona el estancamiento con la falta de reactivación, que claramente es la causa principal de la mala performance recaudatoria. De todas maneras, el titular de la AFIP es optimista e insiste con que "éste será un buen año" y que "el blindaje traerá inversiones y más recaudación". El gobierno necesitará sí o sí esta reactivación, ya que para este año, según él mismo estimó, habrá u$s 2.500 millones de ingresos menos por la baja de algunos impuestos y otras operaciones. El funcionario declaró, además, que la situación de Pedro Pou complica el proyecto para otorgarle autonomía a la AFIP, tal como la tiene el Banco Central, y confirmó que continuarán los planes de facilidades de pago.

"La situación de Pedro Pou complica el proyecto de reforma impositiva en el capítulo de la autonomía de la AFIP. Héctor Rodríguez puso ayer nuevamente cierta distancia ante el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) ya había asegurado hace una semana que Pou involucraba al organismo recaudador en su situación «para distraer».

Ayer, en declaraciones a este diario, pidió que se continúe debatiendo la posibilidad de otorgarle a la AFIP un status similar al del BCRA y que el tema se trate «con profesionalismo». Como para definir su posición, Rodríguez aseguró que se excluye como candidato al cargo si se logra la autonomía.

Rodríguez confirma, además, que dentro del proyecto de ley para prohibir las moratorias impositivas habría un capítulo que permitirá la implementación de «planes de facilidades de pago», pero con la condición de que no incluyan quitas de capital ni de intereses y que sean aprobados por el Presidente.

Asegura que la recaudación de febrero será 1,5% superior a la del mismo mes de 2000 y aclara que este año, por reducciones de impuestos y otras medidas contables, la recaudación será 2.500 millones inferior a la del año pasado.

Confía, sin embargo, en que habrá reactivación y que esto permitirá cubrir ese bache. Contesta también al informe de FIEL que presentó en exclusiva este diario el lunes y que asegura que en 10 años no se avanzó en la lucha contra la evasión.

Las principales declaraciones de Héctor Rodríguez a Ambito Financiero, a horas de viajar a París para acompañar al ministro de Justicia, Jorge de la Rúa, son las siguientes.

Periodista: ¿Cómo viene la recaudación para febrero?


Héctor Rodríguez:
Va a ser positiva contra el mismo mes de 2000. Según las proyecciones, porque aún no está cerrado el cálculo, habrá un incremento de 1,5%, aproximadamente. Lo cual, dentro del panorama general de la economía, es un resultado más que respetable. Es cierto que hoy estamos remando con viento en contra, porque con viento a favor recauda cualquiera.

P.: De todas formas, su gestión se evaluará por la recaudación. ¿Qué espera para este año?


H.R.:
En comparación con 2000, este año los ingresos impositivos serán 2.500 millones menores, porque hay bajas en ciertos tributos, no habrá anticipos por la moratoria, y el año pasado hubo más adelantos por movimientos contables.

P.: Además, la actividad económica no lo ayuda...


H.R.:
Sinceramente, y no por dar un mensaje optimista sin fundamentos, soy prudente, pero de los que están convencidos de que vamos a andar muy bien. Este crecimiento provocará que finalmente esa rápida de recaudación por la baja de ingresos no se sienta.

P.: La realidad económica habla de mucho pesimismo en el público, y los economistas aseguran que esto impactará en la recaudación...


H.R.:
Lentamente, los números nos irán dando la razón y espero que los economistas luego lo reconozcan. El efecto positivo del blindaje en la economía no es automático y demandará cierto tiempo. Habrá reactivación, pero primero vendrá la inversión, luego el crecimiento y, a partir de allí, se generará un flujo comercial que provocará la mayor recaudación.

P.: FIEL preparó un trabajo en el cual se estudia la «economía oculta» y donde se asegura que en 10 años prácticamente no hubo avances importantes en la lucha contra la evasión. ¿Cómo toma esa conclusión?


H.R.:
Voy a esperar que de FIEL me envíen ese informe, voy a evaluar cómo obtienen esas conclusiones y los datos sobre evasión, y luego opinaré. Quiero ver, por ejemplo, si diferencian evasión, elusión o morosidad. Pero mi visión de la realidad es diferente. Calculando las cifras de la década y agrupando los períodos en grupos de cuatro años, le aseguro que se perciben mejoras en la lucha contra la evasión. Se ha avanzado mucho a partir de la época de Carlos Tacchi y de Carlos Silvani; y nosotros queremos hacer también un aporte en este sentido.

P.: ¿Qué diferencias hay entre su gestión, la de Tacchi y Silvani?


H.R.:
No hablo de las personas. Sí le puedo decir que en los últimos cuatro años, por cuestiones presupuestarias, el organismo vive en ajuste permanente. Por ejemplo, Tacchi contaba con 60 millones de pesos en publicidad, y nosotros tenemos 0 peso. Pero no nos quejamos. También le falta dinero al secretario de Salud, al de Acción Social y a toda la Administración Pública.

P.: Usted es uno de los principales impulsores de incluir el debate para darle autonomía a la AFIP y a su titular, de una forma similar a la que hoy tiene el Banco Central. ¿La crisis política por Pedro Pou complica este panorama?


H.R.:
Lógicamente que la situación del presidente del Banco Central complica el proyecto de reforma impositiva en el capítulo de la autonomía. Pero para hablar del tema quiero dejar en claro un punto: la autonomía excluye mi nombre. Si se aprueba este punto, y para que todos estén tranquilos, especialmente dentro de mi familia, yo no seré el titular de la AFIP. Ahora, mi propuesta es que el organismo pueda tener más recursos, que pueda alinearse con los fiscos provinciales y que tenga más efectividad y eficiencia. Estos temas transcienden la estabilidad del titular de la AFIP.

P.: De todas maneras, ¿usted qué tipo de institucionalidad quiere para ese cargo?


H.R.:
No importa lo que yo opine, sino que se debata el tema dentro del proyecto de reforma impositiva. En Chile, el señor que dirige el organismo recaudador hace 11 años que está en ese cargo y sin que haya ninguna cláusula que le imponga tiempos. En Estados Unidos, se resolvió que esta persona dure cinco años y que la nombre el Congreso. En España, no hay imposiciones temporales, pero los funcionarios del segundo nivel tienen entre 10 y 20 años de carrera. En todos estos casos son personas que pasan de un signo político a otro y que sólo se los evalúa por sus resultados. Lo que pretendo es que en la Argentina se logre el mismo nivel de profesionalismo.

P.: ¿El proyecto de prohibición para el llamado a nuevas moratorias es absoluto para todos los planes de facilidades de pagos?


H.R.:
Específicamente se mencionará la prohibición de cualquier tipo de propuesta que evalúe la posibilidad de condonar capital e intereses de los morosos impositivos. Pero vamos a tratar de incluir un artículo en el proyecto de ley para que se consoliden en un solo plan los regímenes de pagos existentes en la actualidad. Además, intentaremos darles a estos planes un nivel jerárquico superior al actual.

P.: ¿De qué forma?

H.R.: En la ley queremos que el Congreso disponga que sea el Poder Ejecutivo Nacional, en lugar de la AFIP, el que ponga límites de cuotas, intereses y condiciones para estos llamados a regularizar deudas.

P.: ¿A 8 meses de haber asumido como titular de la AFIP, como evalúa su gestión?


H.R.:
Entramos en un organismo donde se habían retirado 2.000 agentes y donde las huelgas se multiplicaban. Ahora hemos conseguido una reestructuración general que está dando resultados administrativos más que respetables, y fundamentalmente, estamos con personal que siente «la camiseta» de la AFIP como propia. Este es mi mejor balance. Luego vienen las cuestiones de la recaudación, que aquí también tenemos mejores resultados de los que pensábamos. Pero haber levantado la moral del personal es el mayor logro.

Entrevista de Carlos Burgueño

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