Sacó las alas y aterrizó en 2.032

Economía

Sin tener connotaciones con lo que podía estar sucediendo en el exterior, que desarrollaba otra tibia jornada, el ámbito bursátil local se vio conmocionado por una inundación de órdenes de demanda que barrió -literalmente- con cuanta oferta aparecía, derribó vallas, incendió precios, subió y subió... y en el impulso pasó de largo por la meta de los «2.000» puntos, hasta clavar la bandera 30 puntos más allá. Formidable demostración, donde todo se mancomunó para organizar una fecha histórica sobre las postrimerías del ejercicio.

Los causales habría que buscarlos en el « capital flotante» que existe ante el ingreso fluido de divisas, cierto cansancio y madurez de otros activos -llámense bonos- y un mercado accionario que si bien estaba carente de energías para atacar la cima anhelada, igualmente se hallaba muy ajustado, en cuanto a partidas de oferta en cantidad. Esto, que había abierto la semana con una «calma chicha» sugestiva -especialmente en la obviable rueda del martes- literalmente estalló en avances en el curso de la víspera. Fuera de todo lo imaginable en un aluvión de órdenes compradoras que después de un mínimo de 1.971 puntos, hizo máximo en 2.035 y cerró muy cercano a ella: nada menos que 2.032 y clavando un espectacular 3,1% en porcentual. Fascinante.

  • Mucho fuego

    Pasando revista al otro indicador esencial, puede advertirse que se trató de un día sumamente dinámico y donde la lubricación brindada por las fuerzas, hicieron un total accionario de gran resonancia: ¡$ 128 millones de efectivo! Esto dio franja de 18 por ciento para el segmento privado, donde Tenaris cobró inusitada y súbita fuerza: el tercer papel más alcista del día, con casi 7%, y lo que ello implica para el índice. Con casi 710.000 acciones (unos 50 millones de pesos ella sola) y siendo gran responsable de los dos medidores. Galicia y Macro acompañaron desde lejos y hasta hubo algunas en baja. Fenomenal sorpresa. ¡Y la Bolsa, embriagada!
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