Entre Ríos - El proyecto que dispone la emisión de bonos provinciales para el pago de sueldos y proveedores tiene altas posibilidades de convertirse hoy en ley. En tanto, el gobernador aliancista Sergio Montiel intentaba ayer conseguir en Buenos Aires un auxilio nacional para aliviar la crisis.
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Por su parte, desde Misiones, el ministro del Interior, Ramón Mestre,negó que el gobierno nacional estudie la posibilidad de intervenir la provincia.
En caso de que la Cámara baja no logre que dos tercios de sus bancas se opongan esta tarde al proyecto original surgido desde Senadores, el Bono Federal (BOFE) y el Certificado de Cancelación de Obligaciones estarán habilitados para ver la luz en un plazo que los funcionarios más optimistas del oficialismo estiman cercano a los 10 días. Los senadores habían dado media sanción a un proyecto de ley de creación de bonos, pero posteriormente los representantes de la otra cámara agregaron una treintena de artículos al proyecto original, los cuales incluían, entre otros puntos, la declaración de emergencia administrativa, financiera y económica y un recorte del gasto público por $ 100 millones. En la madrugada de ayer, los senadores determinaron un rechazo absoluto a estas modificaciones o agregados, y optaron por retornar a la primera propuesta, que sólo incluía la creación de los bonos. De esta manera, si Diputados no se opone con una mayo-ría especial de dos tercios en la tarde de hoy -lo cual sería ciertamente complicado-, los senadores habrán logrado la aprobación de su iniciativa.
Pero mientras se sucedían estas discusiones en la Legislatura, frente al edificio que la contiene -la Casa de Gobierno-, aumentaba la tensión en la manifestación de empleados estatales que protestan contra el futuro pago en bonos y el asueto forzado de tres días -hoy finaliza-dispuesto por el gobernador Sergio Montiel para ahorrar fondos.
Al igual que el miércoles, ayer volvieron a registrarse forcejeos varios entre los manifestantes y personal de bomberos, cuando estos efectivos intentaron apagar las cubiertas encendidas por los trabajadores en la calle que da a la Legislatura.
A las quejas de los empleados por el atraso salarial se sumó ayer la difusión del decreto de Montiel que fijó para el 31 de octubre el límite para abonar los haberes.
Además, la Policía provincial dispuso la realización de operativos de seguridad especiales frente a algunos supermercados de Paraná, ante el temor de que puedan producirse saqueos.
Se montaron guardia en autoservicios y otros comercios, sin que se informara oficialmente sobre el motivo del refuerzo de la seguridad.
Los trabajadores habían comenzado a concentrarse después de las 9 de la mañana frente al Hospital General San Martín, desde donde marcharon hacia la sede de la Gobernación, en cuyo edificio también funciona la Legislatura local.