28 de febrero 2001 - 00:00

Se derrumbó índice de confianza en febrero

Se derrumbó índice de confianza en febrero
El índice de confianza del consumidor cayó 36,1 por ciento en febrero con respecto al mismo mes de 2000, y los planes de compra de la población descendieron a su nivel más bajo, lo cual echó por tierra con las expectativas de pronta salida de la recesión que se vislumbraban en diciembre y enero a partir del blindaje financiero.
Así lo revela el informe difundido ayer por la Fundación Mercado, en el cual se responsabiliza al «escándalo del lavado de dinero salpicando al Banco Central, la vuelta de la aftosa, la caída de Turquía blindada, los indicadores sociales en niveles preocupantes y los conflictos sociales en ciernes, que generaron rápidamente un rebote en las expectativas».

Los índices de confianza de consumidor, ahorrista y familias en febrero de 2001 se redujeron a valores de 20,5 por ciento; 22 por ciento y 20,7 por ciento, respectivamente.

En enero, los mismos índices se habían ubicado en 27,9 por ciento; 27,6% y 27,9 por ciento, respectivamente.

El estudio muestra, además, que los planes de compra de bienes durables en febrero volvieron a caer, ubicándose en 7 por ciento, el nivel más bajo del ciclo histórico.

En cambio, el porcentaje de familias que ahorran arrojó un leve incremento en febrero, compatible con la precaución asociada a un pronto revés en las expectativas. El indicador de ahorro se ubicó en febrero en un valor de 15,2 por ciento, por lo que el promedio del primer bimestre, que alcanzó a 14,5 por ciento, continúa sensiblemente abajo de 18,7 por ciento de 2000 y de 29,9 por ciento de 1999.

El informe de la Fundación Mercado responsabiliza por esta situación a «los lastres producidos por la falta de reformas estructurales, en especial la incidencia de los impuestos y los intereses, que condicionan notoriamente la capacidad de salida» de la crisis.

El trabajo advierte que «la Argentina continúa apostando fuerte a los vientos del contexto externo, y esa circunstancia, por sí sola, vuelve extremadamente vulnerable a la economía ante los shocks exógenos».

La entidad indica que «la alternativa es crecer en serio en la economía real o repetir la historia» y señala que «los problemas de fondo son conocidos, porque los intereses y los impuestos conspiran para producir en el mercado interno, y en forma competitiva».

Según este análisis, los impuestos limitan el consumo reduciendo el ingreso disponible y aumentando precios.

Encima, no hay garantías de crecimiento en la producción, por lo que se señala que de no modificarse estas cuestiones, las posibilidades se ven sensiblemente reducidas: el camino del sube y baja en estos niveles o la vuelta del período recesivo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar