29 de diciembre 2006 - 00:00

Se deslizó hacia suave aterrizaje

No había mucho más para agregar, al parecer; los operadores se dieron como cumplidos con esa rueda intermedia que le incorporó el toque de «pimienta» al cierre que venía muy anodino en el año: y casi todas las Bolsas se limitaron a dejar pasar la rueda, dando vueltas en torno al cierre anterior. Así, el Dow apenas se movió en alza -casi indetectable por la estadística-, el Bovespa también se plegó a la parálisis de diferencias y -vaya casualidad- el índice Merval completó un terceto que hizo mercado, pero esta vez: para no hacerlo.

En el indicador local se llegó a mínimo de 2.083, con un máximo que casi les tocó la nariz a los 2.100 puntos (al alcanzar un altísimo 2.097) y finalmente concluyendo en un casi redondo 2090, con 0,05 por ciento de variación positiva. Sin embargo, y contra lo que pudiera pensarse ante los precios, en movimiento hubo un buen ritmo accionario que alcanzó los $ 76 millones de efectivo. Mucho para una última rueda y donde todo se dedica más a las salutaciones, y trepando sobre las cifras previas. Un 12 por ciento de franja para el papel privado que ensayó -como casi todos los demás- un aterrizaje de lo más prolijo para terminar el ejercicio 2006.

  • Mes y año

  • En el curso de diciembre, se agregó algo más de 6 por ciento de mejora en el Merval y elevando a 35,5 por ciento el saldo total de 2006. Se situó de tal forma en los «top-ten» del ranking mundial, si bien en dólares igualó lo hecho por el IPSA chileno, pero quedando distante de Brasil.

    Los papeles más alcistas de nuestro listado general resultaron Caputo -con casi 180% de aumento- y seguida de Mirgor, con gran nivel de 111% de saldo positivo. La tercera resulta ser el papel clave del índice -Tenaris- que tuvo un aumento anual de 111 por ciento. Y la Bolsa, ¡¡brindando!!

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar