Se expande un delito informático "fácil"
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«Ya no hay hackers argentinos: una vez que están en Internet son globales», explica Marcos Pueyrredón,
presidente de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico; por eso, dice, los delitos de la Web son tan difíciles de combatir.
En los últimos meses, según Aldegani, hubo acciones de «phishing» confirmadas en la Argentina contra grandes empresas y bancos de primera línea, que en la mayoría no son denunciados. «Estos episodios atentan contra la imagen de la empresa, porque si bien la compañía en cuestión no comete el delito, el cliente afectado puede desconfiar y creer que el engaño provino de ella», explicó Alberto Arebalos, director de comunicaciones y asuntos públicos de Google para la región.
Entre los ataques más comunes se cuentan los robos de archivos con información confidencial de una compañía, como sus planes venta y comercialización, algo muy valioso para los competidores. Otro caso conocido son los llamados « secuestros de información», que consisten en instalar un programa denominado «troyano» en la computadora del ejecutivo mediante el envío de spam. Ese programa le permite al hacker leer todo lo que escribe la víctima en su PC, incluso sus claves. Después el delincuente le envía un mensaje diciéndole que si quiere recuperar esos archivos debe pagar determinada suma de dinero a modo de «rescate».
Para evitar caer en este tipo de robos, los especialistas señalan que es importante no usar el mismo password para todo, porque si el hacker obtiene una clave, las obtiene todas.
«Las empresas no pueden hacer mucho más que comunicarles a los usuarios que no les van a pedir ningún tipo de dato a través del correo electrónico. Los usuarios deben entender que Internet es un ambiente hostil y sus datos son una merdería deseada, y deben negarse siempre a darlos. En caso de duda, consultar telefónica o personalmente con la organización que aparentemente hace la solicitud», aconseja Aldegani.




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