Se frenó ayer en el Senado el tratamiento de la modificación al impuesto a los combustibles. En medio de la penumbra del recinto -se cortó la luz misteriosamente justo en el momento en que se argumentaba la acusación contra Luis Barrionuevo por los escándalos del último domingo en Catamarca-, los radicales le enviaron un mensaje al oficialismo: «Demuestren que la modificación no implica un aumento en los surtidores. ¿Dónde están los cálculos?», lanzó el radical Raúl Baglini. Desde el PJ, Miguel Pichetto juraba: «Los números están, no hay aumento, el cálculo de la nueva alícuota está hecho para que no suban los precios. Pero los datos acá no los tenemos».
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«Si no tenés los números, nosotros no damos los dos tercios para tratarlo. Que vuelva todo a comisión y vamos a estudiar el proyecto de nuevo», le contestó el mendocino.
Lo cierto es que el radicalismo se había opuesto ayer desde temprano a debatir los cambios al impuesto a los combustibles -básicamente cambia la actual alícuota fija por una porcentual-si antes no se votaban los pedidos de expulsión de Luis Barrionuevo.
Pero el PJ insistió con su posición y la sesión comenzó aprobando un rechazo al veto sobre la ley del azúcar (ver nota aparte) y, cuando comenzaron a presentarse cuestiones de privilegio para debatir el caso Barrionuevo, se cortó la luz en el Senado.
• Otro argumento
Allí, los radicales tomaron la decisión definitiva pero ahora alegando otro argumento: el cambio al ITC implicaría en realidad subas, 2% por ejemplo en el caso del gasoil, que el gobierno hasta ahora oculta. «En medio de una situación como la que vivimos, con las subas de precios que se han registrado en todos los productos, no vamos a hacernos responsables en el Senado de ser los causales de un aumento en el precio de los combustibles», declaraba anoche Baglini.
De todas formas, no fue ajeno a nadie un dato curioso: recién anoche, los legisladores comenzaron a declarar que el cambio en el ITC puede provocar subas en algunas naftas y gasoil. Hasta ahora, esa posibilidad se había circunscripto a un posible aumento en el precio del gas natural comprimido. Pero, obviamente, el mejor argumento para frenar la ley se dejó guardado hasta último momento.
La idea ahora de los senadores es plantear un recálculo de la nueva alícuota porcentual que se aplicará sobre el litro de combustibles para certificar que ese porcentaje no sea mayor que la suma fija que se paga hoy en el ITC. Un cambio así demorará las intenciones del gobierno ya que el proyecto deberá volver a Diputados y el FMI tendrá que esperar unos días más.
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