Hasta ahora parecepoco probable que el próximo jueves 9, cuando formalmente comienza ladesregulación telefónica, pueda ponerse en vigencia el sistema llamado de«selección por marcado». Este esquema es el que permite a un usuario«enrutar» una llamada de larga distancia nacional o internacional por cualquiercompañía, discando previamente un código asignado a cada prestadora telefónica.
Este sistema,denominado también multicarriers, se aplica sobre todo en Estados Unidos, peroson pocos los países donde funciona con éxito. En Chile se aplicó en la primeraetapa de la desregulación pero generó problemas de fraude e incobrabilidad, porlo cual el país trasandino debió dar marcha atrás y manejarse por el sistema depresuscripción que es el que se usa desde hace más de un año en la Argentina.
Por el sistema depresuscripción, el consumidor elige una determinada compañía para realizar susllamadas de larga distancia y hay un administrador neutro que confirma laelección del usuario y autoriza a la empresa telefónica a darle el servicio.
El sistemamulticarriers es atractivo para el público en tanto permitiría utilizar lasofertas por horario o por destino que suelen hacer las compañías y no requierela decisión de elegir un prestador distinto para la larga distancia al de latelefonía local.
Pero para poderaplicarlo se necesitaría una resolución que reglamente aspectos hasta ahora noclaros del sistema, como por ejemplo cuál será la proporción del precio quequedará para la telefónica básica y cuál para la empresa por la que se encaminala llamada. Se entiende que si hay acuerdo entre las partes, esa reglamentaciónes innecesaria, pero tiene que existir para el caso en que las empresasprivadas no arriben a un entendimiento.
Otro tema es quesegún las normas de desregulación del anterior gobierno que ya preveía elsistema multicarriers para el 9 de noviembre de este año, incluía a lascompañías de telefonía celular en el esquema. En los nuevos decretos dedesregulación, el tema está planteado menos claramente, por lo cual también se esperauna decisión oficial al respecto.
Según lastelefónicas llamadas históricas, Telefónica y Telecom, habría una inequidadevidente si sólo se obligara a entrar en el sistema a las empresas de telefoníafija y no a las de telefonía móvil.
Por otra parte, enresoluciones anteriores se establece que una vez que está la reglamentacióndefinitiva hay un plazo máximo de 90 días para que las empresas lleguen a unacuerdo sobre cómo y dónde se entrega la llamada, y de qué modo se facturará.
Se entiende que sise trata de llamadas aisladas, o por debajo de determinado monto, no leconviene ni a la empresa ni al usuario la emisión de una factura. En ese caso,la telefónica básica debería cobrar por cuenta y orden de la otra prestadora,como hace actualmente con las llamadas desde un teléfono fijo a un celular. Secree que este aspecto también requiere una reglamentación para evitarconflictos entre parte o problemas con los usuarios, por ejemplo en el caso deque éstos nieguen haber realizado determinada llamada.
Otra de las dudasque subsisten es si al aplicarse el sistema multicarriers, deja de existir lapresuscripción que se hace actualmente. Y además, también queda otrointerrogante abierto: no se sabe si un usuario que ya eligió una compañía delarga distancia y con ello determinados descuentos, tendrá posibilidades deacceder al sistema multicarriers.
La entidadProconsumer salió ayer a advertir que «se perfilan graves y numerososconflictos, sólo contando con las actuales prestadoras, sin sumar las compañíasque aterricen a partir del 9 de noviembre».
Según la entidad, elcosto de la comunicación por este nuevo sistema a pocos días de suimplementación es desconocido para el usuario. Agregó que «habrá imposibilidadde lograr facturas detalladas para el consumidor de cada nuevo prestadorseleccionado -máxime cuando ingresen los aproximadamente 70 nuevos prestadoresque se mencionan como posibles-, lo que provocará internas ante las prestadorasque ante conflictos de facturación se culparán unos a otros».
Proconsumer tambiénadvirtió que el código numérico -PQR-asignado a CTI por ser 111 traeráaparejados graves inconvenientes en los discados por la similitud del númerocon el de la Policía Federal. Según la entidad, en Rio de Janeiro las líneasestuvieron saturadas durante un mes porque uno de los códigos asignados era elmismo de acceso a la ciudad.
Prueba
En tanto, lapresuscripción tuvo mayor movimiento en los últimos meses como consecuencia dela posibilidad brindada por algunas empresas de presuscribirse por períodosbreves, a modo de prueba.
En octubre, unos500.000 usuarios habrían presuscripto con una compañía de larga distancia oaceptado planes especiales de sus telefónicas



