Dentro de esta atmósfera sin nada de peso, el recinto local se dedicó a reponerse de la caída anterior, lograr que pasara por la garganta y digerirla sin agregar otro bocado nefasto. Por algún momento se estuvo abajo otra vez, en Merval de «425», después se remontó a los «432» y se concluyó en opaco «431», que deparó 0,5 por ciento de alza en la lista clásica.
• Día confuso
El riesgo-país sobrevolando los «1.000» puntos, en una actitud flotante que tampoco define posiciones, agregaba un condimento que no era sencillo de evaluar.
El volumen reunió unos $ 20 millones de efectivo, pero se produjo la reaparición de los CEDEAR y se llevaron 4,6 millones de pesos de la torta, quedando así en unos módicos $ 15 millones los que fueron para locales. En las cotizaciones se tenía cantidad de signos contrarios, casi por mitades, con ciertos positivos de modo tímido. Ciertamente se elaboró una jornada de «pause» en el mundo, con esa tecla apretada también aquí, lo que condiciona saber cuál otra se oprimirá al tener que restablecer la marcha. Una tonta rueda, con todos en suspenso.
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