13 de junio 2008 - 00:00

Se temen graves problemas por cortes y falta de combustibles

Se agravó ayer la escasez de combustibles y alimentos. • El fin de semana la situación empeorará. • Lo preocupante es que aunque mágicamente hubiera acuerdo con transportistas y el campo, el abastecimiento normal demoraría días. • En lo concerniente a combustibles, se complicó la situación en el norte del país. Este fin de semana se terminan existencias en Santa Fe y Córdoba. • El suministro de combustible a aviones, siguiendo a lo sucedido con micros, no alcanza. • La falta de alimentos se siente a pleno en el interior y en góndolas de supermercados de la Capital. • Se venden con cupos para cada consumidor productos como harina, aceites y lácteos. • Con respecto a la carne, el fin de semana se agotarían existencias. • Los precios ya están 70% por encima de los valores oficiales fijados por Guillermo Moreno. • Hasta operadores de turismo salen a la ruta a protestar: reservas cayeron 85% para fin de semana largo. • Trabajadores portuarios están bloqueando desde ayer accesos a la Terminal Buenos Aires. • Lo peor es que una solución resulta compleja y está aún lejos.

Se temen graves problemas por cortes y falta de combustibles
Los cortes de rutas que protagonizan los transportistas de cargas y la falta de combustibles que se originó por esos bloqueos generaron desabastecimiento de alimentos básicos, situación que se agravará el fin de semana si continúan las protestas. En la Capital Federal comenzó a replicarse la situación que desde hace semanas sufren los comercios del interior, es muy escasa la oferta de aceites, harinas, arroz, lácteos y carne, entre otros artículos.

El problema del abastecimiento es ya grave en toda la cadena productiva y comercial del país.

La Unión Industrial Argentina alertó ayer sobre las «consecuencias negativas» que está generando la interrupción del transporte de materias primas, insumos y productos terminados por las rutas. «Numerosas entidades sectoriales y provinciales asociadas han manifestado su profunda preocupación por los efectos que esta situación está generando, con consecuencias sobre la actividad productiva, el abastecimiento y el empleo», indicó la entidad. Las industrias de la alimentación -nucleadas en la COPAL- ya habían advertido sobre la gravedad de la crisis.

Ayer, el titular de la Cámara de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas, Alberto Guida, confirmó lo que se explica desde las fábricas. Dijo que su sector no recibe mercadería y no la puede distribuir a sus sucursales, especialmente debido al corte de rutas y falta de combustibles. Destacó que los alimentos faltantes más importantes son «los productos frescos y refrigerados, que por su vida útil no tienen traslado». Y agregó que también escasean harina, arroz y aceite.

El empresario comentó que, para colmo, ante el desabastecimiento «la gente invierte más en alimentos y genera mayor demanda, y uno tiene que cuotificar entregas para repartir a todos».

Susana Andrada, titular del Centro de Educación al Consumidor, explicó también que «la gente ve que en los supermercados hay límites en la compra de harinas o aceites y teme al desabastecimiento. Por eso, compra más cantidad aunque no la necesita e involuntariamente contribuye con los faltantes».

Un relevamiento realizado ayer por esa entidad mostró que en las ciudades más chicas del interior el desabastecimiento de lácteos, aceites y harinas es grave. En Capital y Gran Buenos Aires hay todavía algo de oferta, aunque reducida en casi 50%. En los supermercados lo que menos se encuentra es arroz, aceite, harina, leches de segundas marcas y tomates en lata. «El peor escenario se ve en los comercios de barrio o en los supermercados chinos, que tienen menor posibilidad de acopio. Allí, de 20 marcas de galletitas que solía haber, se hallaron 12. De 10 marcas de aceite, se consiguen 5», agregó. Yolanda Durán, integrante de una de las cámaras que agrupa a los supermercados chinos, Cedeapsa, admitió que los comercios adheridos no logran reponer el stock de productos de primera necesidad. «Para los supermercadistas la situación actual es complicada, ya que hasta ahora si no tenían reposición de los productos, vendían stock», señaló.

En el caso de la carne, el vicepresidente de la Asociación de Carniceros de las carnicerías porteñas, Alberto Williams, explicó a este diario que hasta hoy «los comerciantes están con lo justo. El sábado ya no habrá casi nada para vender». Y agregó que lo preocupante es que las plantas ya no tienen nada para faenar por lo que no entregarán mercadería nueva.

La escasez de harina preocupaa las entidades de consumidores, ya que tiene consecuencias directas en la venta de pan. El presidente de la Cámara de Panaderos, José Alvarez, advirtió ayer que de continuar la protesta de los camioneros, faltará pan «en las próximas horas. Hoy no está llegando el trigo a los molinos. No dejan salir a los camiones. Actualmente están entregando tres bolsas de harina en vez de diez, como es lo normal. Hay panaderías que no pueden trabajar con eso. Mañana (por hoy) hay comercios que tendrán que cerrar sus puertas».

En el sector lácteo, la producción continúa desechándose. Las principales industrias se vieron obligadas a tirar unos 800 mil litros de leche diarios como consecuencia del paro.

El vocero de SanCor, Sergio Montiel, aseguró que «vienen desechándose entre 300 mil y 400 mil litros diarios de leche sin procesar» a raíz de los piquetes. En una situación similar, o incluso más grave, se encuentra La Serenísima.

Dejá tu comentario

Te puede interesar