5 de junio 2003 - 00:00

Se volvería a fabricar material de defensa

El empresario Mario Montoto, luego de desvincularse de la presidencia de Metropolitano, la concesionaria de tres líneas ferroviarias urbanas, comenzará en los próximos meses a fabricar vehículos y material de defensa para proveer la modernización de las Fuerzas Armadas. Sería el retorno de ese tipo de producción a la Argentina, luego de la privatización y/o el desmantelamiento de todas las fábricas militares del país. En rueda de prensa, Montoto se negó a proporcionar datos sobre su futura actividad, limitándose a revelar que «estará vinculada con la industria pesada, y es algo que hoy no está haciendo nadie en el país». Sin embargo, fuentes cercanas a las Fuerzas Armadas admitieron estar en tratativas con él para encarar la fabricación de unos 5.000 camiones pesados «tipo Unimog», otros vehículos y elementos. Montoto adelantó que esa actividad «girará en torno a Materfer y a Altos Hornos Zapla», dos empresas cuya propiedad comparte con Sergio Taselli y otros socios, pero «en el nuevo emprendimiento tendré 100% del capital, y lo presentaré en unos 60 días». Materfer y Altos Hornos Zapla (AHZ) harían las veces de proveedoras de la fábrica que Montoto establecería «en algún lugar de Buenos Aires». AHZ elabora aceros especiales de alta resistencia, y Materfer hace y repara material rodante para ferrocarriles.

• Reemplazo

De confirmarse la especie, quedarían desmentidas las supuestas desavenencias de Montoto con el actual gobierno, que habría motivado (siempre a estar por esas versiones) su salida de la operadora de las líneas Roca, San Martín y Belgrano Sur. En su lugar Metropolitano nombró a Osvaldo Iglesias, que hasta ayer presidía el Roca. Montoto seguirá como accionista a través de Trainmet (junto con Taselli), que tiene 60% del capital; el resto es de la constructora cordobesa Ormas. Trainmet, cabe recordarlo, nació hace más de una década como principal proveedora de máquinas expendedoras de boletos para líneas de colectivos.

Según dijo Montoto, la comisión que se formó en el área de la Jefatura de Gabinete para evaluar el estado de las líneas bajo la órbita de Metropolitano (que se originó a partir de una medida cautelar del juez Di Matteo de Lomas de Zamora) «culminó su gestión y su informe final indica que cumplimos con todo lo que nos pidieron; nos costó $ 8 millones reparar las roturas por vandalismo, reemplazar las ventanillas de aluminio por otras de chapa (para hacerlas menos atractivas para los ladrones), y todo a nuestra costa». Recordó una vez más que el Estado les adeuda unos $ 200 millones por subsidios operativos-(cuatro años y medio) operativos y obras realizadas.

A pesar de estar a punto de abandonar el sector del transporte, Montoto informó que Metropolitano «dio por terminadas las negociaciones con la japonesa Mitsui y su estudio de abogados Brons y Salas: en los próximos días les pediremos que retiren las locomotoras de nuestros predios». El conflicto con su proveedora parece terminar; Mitsui reclama una deuda de u$s 15 millones por quince locomotoras, a pesar de que Metropolitano lleva pagados u$s 30 millones, dijo el empresario. Los japoneses lograron que un juez interdictara las máquinas (prestan servicio en el San Martín), que desde entonces fueron reemplazadas por diez locomotoras restauradas en Marterfer. Y dijo Montoto que «en las próximas semanas estaremos concretando la compra de otras cuatro en el exterior, y el precio que pagaremos demostrará el escandaloso sobreprecio que nos quieren cobrar». En cuanto al concurso preventivo de Metropolitano, reveló que están avanzadas las negociaciones con sus principales acreedores (Shell, la empresa de seguridad Search, la de limpieza Taim) para lograr «una quita cercana a 50%».

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