19 de agosto 2008 - 00:00

Seguirán discutiendo INDEC, salarios y tipo de cambio

Paolo Rocca
Paolo Rocca
La inflación, el INDEC, el tipo de cambio y los reclamos salariales estarán en el centro del temario cuando hoy al mediodía, en la sede de la Unión Industrial Argentina (UIA), se reúna la «mesa chica» (formalmente, el «comité ejecutivo») de la entidad, compuesta por el presidente, los vices y el secretario. Sin embargo, también será inevitable que se produzca un nuevo round en la pelea que amenaza con volver a fracturar la interna de la central fabril: el duro cruce que comenzó la semana pasada el titular de la UIA, Juan Carlos Lascurain, y uno de los vices, José Ignacio de Mendiguren.

El choque comenzó con declaraciones del empresario textil -en su condición de presidente de la cámara que agrupa al sector- en el sentido de que la inflación real ya rondaba 25%, y que las cifras del INDEC no eran confiables. Pocas horas más tarde, Lascurain desautorizó los dichos de De Mendiguren, y la siguieron el martes pasado cuando se reunió la Junta Directiva, especie de parlamento de la UIA.

Antes de esa asamblea que reúne habitualmente a más de sesenta empresarios de todo el país, y componedores mediante, se había convenido no llevar la pelea al seno de la Junta. Sin embargo, Lascurain llegó a la reunión con un proyecto de comunicado oficial en el que se decía que sólo él, en su carácterde presidente, estaba autorizado a emitir opinión en nombre de la Unión Industrial. También pidió que se divulgara una declaración de «apoyo unánime» a su gestión.

Era, obviamente, un cachetazoen la cara del textil y la ruptura del acuerdo alcanzado minutos antes. Lascurain y De Mendiguren pertenecen a la línea interna «Industriales», que mantendrá el gobierno de la entidad hasta mayo próximo y que orienta el grupo Techint. Otros dirigentes del mismo sector, entre ellos el propio Luis Betnaza (Techint), le pidieron a Lascurain que no avanzara en su intención en beneficio de la unidad de la UIA. Fue entonces que la sangre estuvo a punto de llegar al río: Lascurain dijo que si él era un obstáculo para esa unidad, estaba dispuesto a renunciar allí y en ese momento.

Lo disuadieron, pero no en los términos que quería Lascurain: «No queremos que te vayas, pero el comunicado no sale», le dijeron varios de los dirigentes con más peso. «Y respecto del apoyo unánime, se sobreentiende, va de suyo... Si salimos a decir que te apoyamos, podría pensarse que no lo hacemos».

Sin embargo, Lascurain, en diálogo con este diario ese mismo día, afirmó lo contrario: «Se votó el apoyo unánime a la gestión del presidente». Nadie desde entonces negó ni confirmó lo dicho por el titular de la UIA. Lo cierto es que estas tensiones, al margen de posibles simpatías o antipatías personales (de las que existen en todas las organizaciones), hasta hace pocos meses estaban ocultas bajo la alfombra de la bonanza que vivía el sector industrial. Ahora, con un tipo de cambio que el propio Lascurain pide que al menos recupere el nivel de $ 3,20 que supo tener, más los inverosímiles índices del INDEC, comienzan a surgir a la superficie rispideces entre quienes (por las razones que fueren) quieren permanecer cerca del gobierno de los Kirchner y quienes ya no se consideran aliados incondicionales.

S.D.

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